pateixo per tot i per tots

¿Por Qué Sufro Tanto?

Sufrimos la vida porque no hemos entendido demasiado nada, el sufrimiento es ignorancia, el sufrimiento es debilidad emocional, el sufrimiento en definitiva es la forma en que el cuerpo te está avisando de que debes ponerte las pilas y empezar a trabajar a mejorar tu gestión emocional.

¿Quién es el responsable de tu vida?

¿Quién es el responsable de tu paz? ¿Tú? ¿O lo que ocurre fuera de ti?

Estás sufriendo porque eres un débil emocional.

Si las cosas te van bien estás contento y si te van mal te sientes un desgraciado y deberías saber que eres una hoja en el viento.

¿Quiénes quieres ser? ¿Un árbol firme o una hoja al viento?

De ti depende.

La mayoría de nosotros solemos mirar siempre hacia afuera a la hora de sentirse bien o sentirse mal. Si la vida nos sonríe, estamos contentos, si la vida no nos lleva lo que nosotros queremos estamos tristes y eso nos lleva a que no nos hagamos responsables de lo que sentimos cuando nos ocurre algo sino que hacemos responsable a otros oa la vida misma, incluso a nosotros mismos de nuestras desgracias y nos culpamos.

Y al hacerlo entramos en la culpa, en la queja, en la retirada, en la lamentación, en el odio, en el rencor, en el remordimiento y en el más absurdo de los sufrimientos.

«Los demás son los responsables de mis desgracias»

«No soy feliz por culpa de lo que me ha hecho el otro».

Estos son sólo algunos de los ejemplos de cómo viven estas personas una vida en la que traspasan la responsabilidad de todo lo que les ocurre a los demás.

Estar constantemente mirando hacia afuera es el secreto para sufrir siempre.

¿Cuánto estás dispuesto a sufrir?

Si sufres por todo y por todos es porque no has aprendido a quererte, tienes un problema grave de autoestima que ni te has dado cuenta todavía.

Sufrir constantemente es un evidente síntoma de que no has aprendido a vivir la vida que es.

Sufrir constantemente es una evidencia clara de que depende de hechos ajenos a ti para sentirte bien o mal, no tienes fortaleza emocional.

Si lo que nos importa es todo lo que está fuera de nosotros, definimos nuestra felicidad y nos sentimos bien o mal en función de las situaciones que nos pasan, de lo que hacemos, de lo que nos dicen o nos hacen las personas que nos rodean.

Definimos nuestra felicidad y nos sentimos bien o mal en función de lo que conseguimos o dejamos de conseguir, definimos nuestra felicidad y nos sentimos bien o mal en función de nuestro trabajo y de nuestros logros y de nuestros «amores».

Saber cómo dejar a tu pareja sin sufrir o aceptar un despido sin dolor debería ser tu forma normal de vivir.

Dependemos de todas estas cosas ajenas a nosotros y que no dependen de nosotros para estar bien o estar mal.

Si el de fuera está bien, yo estoy bien, si el de fuera está mal, estaré mal.

Todos tenemos unas necesidades emocionales básicas entre las que se incluye la seguridad.

Buscamos la seguridad donde podemos, y todo lo externo nos ofrece la posibilidad de generar esta estabilidad que vamos buscando y así controlamos nuestro horario, nuestro trabajo, nuestras finanzas, nuestras relaciones, nuestras familias, nuestras parejas y si todo va como esperamos creemos, erróneamente, que es la felicidad.

Y no es la situación que vivimos lo que nos hace o no sufrir, es tu mente y las historias que te cuenta y que tú te las crees lo que hace que una situación te haga sentir bien o mal.

¿Por qué se aprovechan de ti? porque tú no te sabes respetar, tú eres el problema, siempre el problema eres tú y sólo tú tienes que resolverlo.

No es lo que ocurre, sino lo que haces con lo que ocurre y eso sólo depende de tu responsabilidad.

Así que el lugar donde naciste, lo que te pasó, lo que te tocó vivir, cómo te trataron tus padres, el maltrato que sufriste, todo esto es lo que te ha pasado y has sufrido, pero no es la causa real de tu sufrimiento, sólo es, sólo ha pasado, es neutro, el valor positivo o negativo lo pones tú, tú eres que define si lo que te ocurre es bueno o malo para ti.

Estamos de acuerdo en que una vida, fácil y rica te permite vivir con cierta comodidad y seguridad, aun así en ningún caso las personas que viven así son en muchos casos más felices que quienes tienen una vida más incomoda e incierta, hay mil pruebas de que es así.

Lo que quiero decirte es que tu paz y felicidad depende mucho más de tu responsabilidad que de lo que te pasa realmente y como lo que te ocurre en muchos casos está fuera de tu control, sería muy interesante que entendieras el gran poder que tienes para hacer de tu vida una buena vida.

Sufrir sólo duele!

¿La pregunta es?

¿Qué haces tú con lo que te ocurre?

¿Qué haces tú con lo que hacen los demás?

¿Qué haces tú con lo que ocurre en el mundo?

¿Cómo lo interpreta tu mente?

¿Qué historia te contarás y guardarás en tu cerebro?

Quizás elijas decirte, Pobre de mí, ¿por qué yo?» «¿Por qué me tocó a mí?» Soy una basura».

Lo que te dices de lo que te pasa, marca la diferencia, porque lo que te dices es lo que guardas en tu mente, es lo que guardas como pasado, y te lo crees.

Tienes que mirar hacia adentro y reconstruir la realidad dentro de ti y ser capaz de crearte una historia que te beneficia a ti .

Te narras la historia que has vivido de otra forma y que resulte beneficiosa para ti.

No va de ni de qué te cuentes una historia cierta, no hace falta ni eso, las historias son subjetivas, dependen de muchos factores, tú ahora mira cualquier noticia que pase en el mundo y analízala bien desde la perspectiva de diferentes diarios de tendencias diferentes y verás cómo la misma noticia se valora y s explica de manera muy diferente y es la misma noticia, esto deberías hacer tú mismo con las historias de tu vida, ser capaz de contarte la historia de tu vida como si tú fueras el principal protagonista y ser capaz de aplicarlo en las historias que has vivido desde una óptica que te fueran buenas para ti.

Tus creencias no deben ser ciertas para todos, deben ser ciertas para ti, si a ti te vale una creencia ésta es buena para ti, deberías cuestionar todas las creencias que te han impuesto y que no has ni cuestionado y crearte tú aquellas creencias que a ti te valen, esto es la responsabilidad de crearte tú una buena vida para ti.

Si cambias lo que te dices a ti, si te cuentas una historia diferente cambia también tu realidad.

Constantemente estamos mirando hacia fuera y miramos a quien tiene la culpa de lo que me está pasando.


Pero «quien tiene la culpa» no necesariamente es quien debe responsabilizarse.

Dejar de sufrir inútilmente

Piensa una cosa, todos hacemos las cosas lo mejor que sabemos con las herramientas que tenemos y de acuerdo con el amor propio que tenemos y esto puede llevarte a vivir experiencias muy complicadas con los demás y que no siempre te parecerán justas ni razonables ni sanas, y en muchos de estos casos te encontrarás con personas que, desde su ignorancia o su poca plenitud pueden perjudicarte, pero eso no depende de ti, depende de los demás y estos otros pueden ser los culpables de tu sufrimiento, pero ¿qué sacas de eso?

¿En qué te alivia esto?

¡En nada!

Hasta que no entiendas que puede haber muchos culpables de tu sufrimiento pero el único responsable de tu paz y felicidad eres tú, trasladar ese poder a otro es muy poco inteligente, ¿verdad?

Tu madre puede tener la culpa de haberte ignorado de pequeño, aun así, es tu responsabilidad hacer algo bueno para ti con esto.

¿Puedes pensar que lo que me pasó no es justo, puedes pensar que la vida no es justa y sufrir por ello, aun así, ¿quién te dijo que el mundo debe ser justo para que usted pueda estar contento y feliz?

No te das cuenta de que creer que si padeces injusticias no puedes estar bien es ponerte tú mismo en una situación imposible porque si algo es el universo, la vida y el resto de criaturas que en él habitan es que somos imperfectos y no aceptar esa imperfección en todo lo que somos, es lo que nos tiene desgraciados.

¿Y si soltases esa creencia de que todo debe ser perfecto para que tú puedas estar bien?

¿No ves que es una locura pretender que todo sea perfecto para que tú puedas estar bien?

Hemos venido a este mundo, no a sentir comodidad, sino a crecer.

Se te olvida que por la naturaleza nada es justo o injusto, nada es malo o es bueno, sólo es, porque depende de por quién y en función de dónde lo miremos.

¿Por una gacela que la mate un león es injusto verdad? ¿Pero para el león no sería injusto morirse de hambre?

Todo esto que juzgamos a nuestro cerebro como bueno o malo no se da en la naturaleza y nosotros somos parte de ella, aunque se nos olvide o creemos diferentes o superiores.

Deberíamos darnos cuenta de que es importante no centrarnos tanto en las cosas que ocurren, sino más en lo que hacemos nosotros con lo que nos pasa.

¿Sufres por todo y por todos?.

No te centres en que te han despedido del trabajo, en el pobre de mí y que mala persona es el empresario que te despide, sino en:

¿Qué trabajo voy a buscar?

¿En qué me formaré?

¿Dónde viajaré para encontrar mejores trabajos?

¿Qué tengo en mi vida de superfluo y que puedo prescindir de ellos, que he aprendido?

¿En qué me ha enriquecido esta «experiencia»?

¿Dónde he fallado y en qué puedo mejorar?

Al agradecer todo lo bueno que todavía tengo en mi vida.

Al aprender a centrarme en el presente.

Al acomodar mi pasado.

Al perdonarte, al perdonar y al crecer.

La vida es cambio y negar ese cambio es negar la vida.

Siempre estamos en creencias de locos, la vida es injusta, es imperfecto y es cambiante, y queremos en nuestra locura que la realidad sea diferente a la que es.

Siempre estamos apegados a lo que no es, en cambio, de abrazar a lo que es y en esta locura mental nos perdemos y sufrimos.

No te centres tanto en la pareja que tienes o no tienes, sino en que podemos aportar y sumar en las relaciones que creamos.

No te centres con quien estamos sino con lo que aprendemos y en quien nos convertimos estando a su lado.

No te centres no tanto en el dolor que sentimos sino en el porqué sentimos ese dolor.

Se trata de buscar la seguridad dentro de nosotros y no esperar a que nada de fuera nos la dé.

No va de perfección, no va de inmovilidad, no va a querer lo que no es, va a aceptar lo que es y desde aquí contarte una historia que te empuje en mejores lugares.

Las cosas que pasan o las cargas o te subes a ellas para crecer, ¿qué haces tú?

Entender que la felicidad no te la mujer ni tu pareja, ni tus amigos cuando actúan como tú deseas.

Entender que tu infelicidad se produce cuando estas expectativas, que pones en cómo deben actuar y sentir a los demás hacia ti, no se dan como tú quisieras.

La felicidad siempre ha estado dentro de ti , nunca fuera, fuera sólo hay imperfección y cambio y es aquí donde debes aprender a encontrar esa paz que tan añoras.

Sufrimos porque estamos locos y estamos locos porque creemos creencias totalmente irreales alejadas de la vida tal y como es , creemos en la justicia, en la inmutabilidad y en la perfección y estas creencias falsas nos están matando.

Nada es más natural que la muerte, nada es más natural que la imperfección, nada es más natural que el cambio y no lo aceptamos.

En la naturaleza nada es cuadrado ni lineal, en la naturaleza todo cambia, ningún día es igual a otro, nada es igual hoy que ayer y nosotros en nuestras estúpidas expectativas de perfección y de inmovilidad sufrimos una realidad que sólo está aquí permitirnos crecer.

Y tú eres naturaleza, tú eres universo y lo estás negando un día y otro.

Patir és inútil, és un simptoma de bojeria però que hem normalitzat.

Está claro que esta nueva forma de vivir no es fácil y no todos están dispuestos o preparados para emprender este estilo de vida, que implica esfuerzo y responsabilidad por crear tu propia vida desde tu auténtica naturaleza.

Lo que nos jode no es esto, no es la injusticia del mundo lo que nos mata, lo que nos destruye es que nosotros no nos permitimos ser injustos.

No es injusto que un león persiga a una gacela para matarla

Lo injusto es que la gacela se ate ella misma con una estaca para permitir que el león se la coma sin ella tener opciones de escapar.

La vida no es injusta para que te despidan del trabajo o te deje la novia, o tengas un accidente o pierdas tu dinero, la vida la crees injusta porque tú mismo con tus creencias te ves incapaz de pillar un mejor trabajo o una novia o hacer más dinero y eso se llama responsabilidad y tu irresponsabilidad es la que te mantiene en el sufrimiento, en cambio, de mantenerte en la acción, en el aprendizaje, al superar miedos, al traspasar zonas de miedos, en la vida al fin y al cabo.

¿Quién eres tú?

Tú eres imperfecto, cambiante e injusto y con el imperioso mensaje dentro de ti de sobrevivir y reproducirte, ¿por qué no aceptas esto en ti y en los demás?

¿Por qué, en cambio, de culpar a los demás oa ti de lo que eres o son o te ocurre o te hacen, te haces responsable de hacerte cargo tú de tu vida sin más normas y creencias que las tuyas?

Porque lo que es justo para ti, posiblemente no lo es por otro y con esto deberías ser capaz de vivir , está claro que siempre buscarás un lugar donde todos ganen, pero esto no será siempre posible solos con tu deseo y esfuerzo , el otro, el que no quieres que pierda también debería hacerse responsable , para que esos deseos se cumplieran y en muchos casos no depende sólo de ti sino de la libertad y de la responsabilidad del otro.

Tú tienes que hacerte responsable de ti y la otra de sí mismo y desde aquí a veces se podrá cooperar ya veces no y aquí debes saber ganar y perder y no sabes perder.

¿Y si creyeses que la vida sólo es un juego donde no dónde ir, dónde no va de ganar o perder sino de crecer en amor hacia ti?

¿Por qué no lo aceptas y aceptas que los demás al igual que tú son simples jugadores de un juego donde sólo va de disfrutar pierdas o ganes, siempre que aprendas y crezcas en amor hacia ti?

Eres un dependiente emocional de la realidad.

Eres un adicto que la sociedad normaliza.

Cuantas más adversidades sufras, cuanto más soledad soportes y cuanto más desprecios vivas si, en caso de odiar a los demás y de menospreciarte a ti, te abrazas, te darás cuenta de que gracias a todos él habrás aprendido a amarte y desde aquí nada de fuera te importará demasiado ni te hará demasiado daño ni te entristecerá como hacía hasta ahora.

¿Y si el camino hacia el amor propio fuera el camino de las adversidades?

¿Y si el camino del crecimiento fuera a través de las adversidades?

Si la vida va de crecer en amor propio entonces porque sufrir si lo que ahora te hace sufrir es precisamente lo que necesitas para encontrar esa paz que tanto anhelas y que no está fuera sino dentro de ti cuando aprendes a amarte.

La plenitud, la felicidad personal están totalmente vinculadas y basadas en el propio amor.

Supone transformar cómo piensa tu mente ante cada situación, sin intentar cambiarla, aceptarla, disfrutarla, aprender de ella, reexplicártela, transformarla en algo que sea bueno para ti, ese es el juego.

Es responsabilizarte de lo que deseas para ti, de cómo quieres que sea tu vida y cómo decides vivirla.

No te pierdas en quien tiene la culpa o quien tiene la razón, no importa, no te hará sentir mejor y va de sentirse bien.

Quizás tu jefe te trató mal, o tu sociedad te transmitió creencias insanas para ti, quizás la culpa creas que la tiene el lugar donde naciste, o que la tiene alguien más por algo que te hizo y que te dañó.

Pero, no te engañes, la responsabilidad de cambiar la vida, a pesar de todo lo que te sucedió, es sólo tuya y date cuenta de que es tu responsabilidad crear la vida que desees.

Cambiar tu mente, mirar hacia dentro, desarrollar autoestima, conocerte, cambia la forma en que tu mente neurótica, interpreta lo que te pasa.

En lugar de buscar culpables y ver hacia fuera, transforma tu propio mundo interior y así, sin darte cuenta, transformarás todo el resto del mundo.

¿Por qué sufrir la vida?

La vida sólo es un juego , a veces ganarás a veces perderás, pero aprender y disfrutar de la partida sólo depende de ti.

No te atreves a dominar tu mente, y permites que tu mente te domine a ti.

No te atreves y el miedo te paraliza

Yo no busco comodidad.

Yo busco «amor».

Porque me quiero, me responsabilizo de mi vida, cambio mi mente y decido mi futuro , sin embargo no puedo responsabilizarme de lo tuyo.

Deja de una vez el papel de víctima, deja de buscar culpables, deja de querer justicia.

Deja de mirar hacia fuera.

Es adentro donde está tu verdadera conquista.

Resumiendo, el dolor emocional es una ilusión que tú te has creído.

Vivir por lo que si el de fuera va bien estoy bien y si el de fuera va mal estoy mal es ser una hoja en el viento y condenado al sufrimiento permanente porque el de fuera nunca estará bien siempre, pero la naturaleza si es algo es injusto, es imperfecto y es cambiante y siempre estaremos mal.

Además nuestra forma de pensar neurótica hace que estamos mal cuando las cosas van mal y estamos mal cuando las cosas fueron mal en un pasado porque nos traumatizamos y estamos mal cuando las cosas en el futuro pensamos que irán mal y así, siempre estamos mal.

Hay que cambiar las creencias que sostienen esta loca forma de pensar que sólo nos lleva al sufrimiento.

Es aceptar lo que es y la vida si algo es injusto, imperfecto y cambiante, aceptar esto y hacerte responsable de que a pesar de que la vida sea como es yo estaré bien , es hacerte cargo de ti, es agradecer, es presencia , es autoestima.

Es entender que la vida es sólo un juego en el que no va de perder o ganar sino de crecer en autoestima y presencia.

Es entender la diferencia entre la vida en la naturaleza y la vida en la sociedad, en la naturaleza perder es morir, en la sociedad perder es perder el trabajo, es perder el dinero o la novia, y si lo analizamos más que desgracias son increibles oportunidades para mejorar nuestras habilidades y oportunidades.

Estas «desgracias» que creemos sufrir son inmensas posibilidades de encontrar un mejor trabajo, una mejor novia o un mejor proyecto.

Es entender que vivimos una simple partida donde nadie muere, simplemente pulsar el botón de game over y volver a jugar con más sabiduría y con más amor.

Hemos venido a jugar, no a ganar hemos venido a crecer mientras jugamos y eso es ganar.

psicoleg a vic maricarme

MariCarme M. Moliné

Soy Psicóloga Clínica, especializada en las conductas en el ámbito de la pareja. Me ha fascinado siempre la psicología porque me ha fascinado la mente humana, y cómo la psicología es la ciencia de la conducta y la conducta siempre se puede mejorar y reaprender, la esperanza de mejorar la vida de las personas es una experiencia apasionante e irrepetible.

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