¿Cómo dejar de sufrir el sufrimiento emocional?

¿porque sufrimos?

em sento sola i trista

El sufrimiento emocional lo hemos normalizado como parte natural de nuestra vida cuando las cosas no nos van bien y sólo es debilidad emocional.

Sufrimos porque hemos adoptado una serie de creencias que no son nuestras con las que nos autolimitamos.

Sufrimos porque hemos aceptado una serie de «trampas mentales autoimpuestas» que nos limitan.

Ser libre, vivir desde la esencia, es la mejor forma de vivir en paz, pero sufrimos porque no nos permitimos vivir en libertad y en armonía con nuestra esencia.

Sufrimos para que nos sintamos vacíos, no vivimos de acuerdo con nuestra esencia porque nunca nos hemos parado a averiguar cuál es.

Sufrimos porque tenemos miedo a ser quienes somos en realidad.

Sufrimos porque no aceptamos quienes somos y nos sentimos culpables por ser quienes somos y nos anulamos.

Sufrimos porque hemos confundido la comodidad con felicidad.

Buscamos la comodidad y perdemos la felicidad.

El camino a la felicidad es el camino hacia ti y eso supone saber quién eres, saber por qué sirves, saber qué talentos tienes, saber que te gusta y saber que no te gusta.

Dejar de sufrir es superar el miedo al cambio, supone tener la fuerza para realizar un viaje, tu propio viaje hacia tu sitio.

Pero este viaje nos da miedo y preferimos la certeza de una vida gris y sin sentido a la incertidumbre de una vida mejor.

Y nos quedamos aquí, y sufrimos y no sabemos por qué, pero estamos vacíos, llenos de miedo .

Sufrimos porque no vivimos alineados en nuestra esencia, pero debemos saber quiénes somos, que nos gusta, que queremos y que no queremos para saber dónde debemos alinearnos.

Pero sobre todo sufrimos porque no sabemos que el sufrimiento es opcional, sufrimos porque no sabemos que sólo depende de nosotros dejar de sufrir.

En este post te explicaré cómo puedes dejar de sufrir.

Solo depende de ti y si no puedes ya sabes que un psicólogo puede ayudarte.

sentirse triste

Nada es más inútil y prescindible que el sufrimiento

Y si te digo que el sufrimiento es inútil, y si después de leer este post llegaras al convencimiento de que sufrir no sirve para nada.

Y si te digo que padecemos porque queremos, padecemos porque no sabemos gestionar bien nuestra mente.

¿Te imaginas darte cuenta de que todo lo que has sufrido en tu vida es sólo fruto de un error mental tuyo provocado por una falta de información y de conocimiento?

Pues mira, éste es el motivo de este post, explicarte que el sufrimiento que tanto has experimentado, que tanto has visto en la familia, en las relaciones que has vivido, en la televisión y en todas partes es fruto de una emoción que no tiene ninguna utilidad real y práctica y que experimentas por una falta de habilidad emocional.

Es hora de aprender a vivir sin sufrir, ¿no crees?

Hemos nacido en un mundo que nos ha hecho creer que sufrir es inevitable.

Hemos nacido en un mundo donde nos han hecho creer que si no sufrimos por las propias desgracias y por las ajenas somos unos indiferentes, unos » pasotas» y unas malas personas.

Vivimos en un mundo en el que el sufrimiento es la emoción más habitual en la vida de las personas y lo hemos interiorizado como inevitable.

Nos han dicho y hemos visto que cuando hay una adversidad las personas sufren.

Es la reacción automática a la adversidad, adversidad-sufrimiento.

Y nunca le hemos cuestionado.

La infelicidad es el resultado del sufrimiento emocional.

En el fondo nos han vendido que sufrir es inevitable, nos han vendido que sufrir es ser sensible y buena persona, nos han dicho también que los psicópatas no sufren por nadie, nos han dicho que no sufrir cuando existe una desgracia o una adversidad o un fracaso o un error es estar enfermo.

En esta sociedad enferma si sufres significa que te preocupas por ti y por los demás, quiere decir que te cojas la vida en serio y con responsabilidad.

Por todo esto, debo decirte que sólo es cierto a medias y entenderás el porqué.

Analizamos bien que ocurre realmente cuando sufrimos:

Normalmente sufrimos cuando la realidad no se ajusta a nuestros deseos y sin darnos cuenta y de una forma automática sufrimos, con la inconsciente e infantil actitud que este sufrimiento hará que las cosas mejoren y se ajusten a nuestras necesidades y deseos.

Actuamos como cuando éramos pequeños, sufrimos un susto y nos ponemos a llorar a la espera de que alguien arregle el susto, y cuando tu padre llega y lo arregla dejas de llorar y te quedas tranquilo.

Pero cuando te haces mayor, la realidad es, que el hecho de que sufras por la adversidad que sea no cambia nada, no cambia la realidad, no cambia la vida de los demás ni tu propia vida, ni nada de nada, la única lo que ocurre es que tú sufres hasta que te cansas de sufrir y hasta la próxima.

Sufrimos de una forma inconsciente, automática.

Pensamos que no escogemos sufrir, pero en realidad sólo nosotros somos los que escogemos sufrir frente a una adversidad, frente a un fracaso, frente a un rechazo, frente a una discusión, frente a un error, frente a un hecho de la realidad que no se ajusta a nuestros deseos infantiles que las cosas sean como tú quisieras.

Toma conciencia de lo que te estoy diciendo.

Vives un hecho que no se ajusta a tus deseos y frente a él generas un pensamiento determinado que al mismo tiempo genera una emoción determinada que te provoca un estado de sufrimiento.

Tú y sólo tú te provocas este sufrimiento a ti mismo.

Hemos automatizado desde pequeños que ante una adversidad pequeña o grande, ante una realidad que no se ajusta a nuestras creencias, deseos y necesidades por más inventadas o no cuestionadas que sean, sufrimos, y al sufrir adoptas el papel de víctima (una víctima es alguien que ha sido perjudicada por un hecho ajeno a ella que le ha causado dolor y daño).

Esto es importante, fijado.

Todo es como una obra de teatro en la que en función de una circunstancia determinada tú escoges entre todos los papeles disponibles, escoger el papel de víctima.

¿Por qué eliges el papel de víctima y no el papel de héroe, de guerrero o de sabio?

¿Por qué eliges el papel más débil de todos los papeles posibles que podrías escoger?

¿Qué es una víctima?

Una víctima es esa persona que un delincuente «malo» le ha causado daño, dolor, perjuicio.

La situación es la siguiente:

Hay una persona mala que causa un daño, hay una persona buena, inocente muy perjudicada por la acción del malo y hay un daño a esa persona perjudicada que causa mucho dolor.

Y con este modelo irreal, falso de lo que ha pasado en realidad, nos identificamos con él, lo adoptamos y cuando algo no se ajusta a nuestros deseos buscamos a un culpable (el delincuente malo) al que hacemos responsable de nuestro dolor, el culpamos, le condenamos y le castigamos y nosotros quedamos como una víctima inocente que sufre mucho a la espera de que este malo le restaure su paz.

Yo escribo esto y me doy cuenta de lo infantil que es todo y de qué manera más ineficiente gestionamos las cosas que nos pasan.

Somos unos inmaduros emocionales.

Quiero que te des cuenta de lo irracional de todo.

Nadie quiere sufrir, nadie quiere sentirse mal pero elegimos sufrir, somos nosotros que escogemos de entre muchas posibilidades posibles sufrir y amargarnos la vida.

La vida está llena de circunstancias que no salen como nosotros quisiéramos.

Muchas veces nos equivocamos intentando hacer cosas que no dominamos demasiado bien, muchas veces fracasamos en nuestras aspiraciones y objetivos porque ante nosotros tenemos algún otro competidor que va detrás de lo mismo que nosotros, muchas veces nos rechazan, muchas veces no nos tratan como quisiéramos, muchas veces pasan cosas que no queremos que pasen y en todas ellas activamos automáticamente la emoción del sufrimiento.

Ante un hecho que no se ajusta a nuestras necesidades y deseos de forma automática padecemos ya continuación nos quejamos y culpamos a alguien de nuestro sufrimiento, incluso a nosotros mismos y castigamos o nos castigamos con la culpa, la critica, el desprecio y el castigo.

¿Y por qué actuamos así pudiendo actuar de una manera más eficiente?

¿Qué ventajas tiene actuar de esta forma?

¿Por qué escogemos sufrir cuando podríamos escoger no sufrir?

Hay dos motivos muy profundos del porqué escogemos sufrir.

Escogemos sufrir por dos motivos básicos.

El primer motivo es infantil:

Escogemos sufrir con la intención de sentirnos inocentes, de sentirnos los buenos, sufrimos por preservar nuestra inocencia, sufrimos por preservar nuestra inconsciencia de no saber que no sabemos, sufrimos por preservar nuestra ignorancia y así nos evitamos asumir cualquiera , tipos de responsabilidad personal sobre el hecho en cuestión.

El segundo motivo es un motivo muy cruel y maquiavélico:

Escogemos sufrir con la intención de que quien ha creado esta situación adversa hacia nosotros, al valorar el grave daño causado se sienta culpable y decida restaurar la situación en el estado original.

Escogemos sufrir con el deseo de inspirar compasión en el entorno social donde se mueve el causante de esta situación a fin de que esa misma presión social le motive a restaurar la situación.

Escogemos sufrir y asumir un rol de víctima inocente con la infantil intención de que El estado, la sociedad, tu entorno social, tu cabeza, tu pareja, tu familia se sientan responsables de tu dolor, de sufrimiento, se sientan culpables, sientan compasión y restauren las cosas en su estado original.

Queremos que la realidad sea como nosotros quisiéramos y utilizamos todas las armas que creemos tenemos a nuestro alcance para manipular a los demás en beneficio propio.

Debo decir que estas tácticas funcionan muy bien.

En una sociedad como la nuestra hacerse el victimista, sufrir para conseguir que los demás se adapten a tus necesidades funciona genial.

El problema es que la solución es mucho peor que el resultado obtenido porque quien adopta el rol de víctima, quien elige sufrir para alcanzar sus objetivos, tendrá una vida de sufrimiento permanente.

Además en muchos casos adoptar una actitud victimista sólo genera el efecto contrario al pretendido

El sufrimiento nunca hace que una realidad que no es la que tú desees se transforme en una mejor para ti.

La realidad no tiene nada que ver con tu percepción de la realidad.

Vives una realidad subjetiva y egocéntrica que sólo te desempodera .

No hay ningún delincuente malo que te duele, tú no eres ninguna víctima que sufre una agresión.

Simplemente ha pasado un hecho que no es lo que tú querías y tú solito, a través de tu pensamiento has activado los pensamientos adecuados para que generen las emociones correspondientes para que sufras.

Ya empieza a ser hora de que te des cuenta del erróneo de tu planteamiento mental y empieces a entender cómo funciona la vida y cómo debería funcionar tu mente para que ese sufrimiento que tanto te amarga la vida deje de intoxicar tu mente y tu cuerpo.

Actúas de una manera muy infantil, actúas al igual que actuabas cuando tenías tres años.

Recuerdas cuando ibas a pasear con sus padres y veías un juguete que querías, recuerdas que tus padres te decían que no y te ponías a llorar, a gritar con la esperanza de que el padre cansado y reventado ceda y te compre el juguete que en ningún caso necesitabas.

La situación es patética cuando hablamos de niños pequeños, imagina lo patético que es la misma situación cuando ese niño tiene 50 años y sufre por temas similares.

La vida no funciona así.

Enfadarse, quejarse, sufrir cuando la realidad no se ajusta a tus necesidades a fin de que si se ajuste, es muy infantil y en ningún caso eficaz.

Pero tenemos muy interiorizado la figura de la víctima y estamos convencidos de que sufrir ante un hecho que creemos que nos perjudica nos ayuda a que los demás se preocupen por nosotros, nos ayuden y hagan lo que queremos que hagan en beneficio propio.

No nos damos cuenta de que hacerse la víctima , si bien es un buen sistema para manipular la voluntad ajena sobre todo si nos aprecian, es un pozo de sufrimiento sin cuidado posible.

Todos conocemos a personas que atraen accidentes, enfermedades y miserias para que otros sientan lástima de ellos.

Las personas que hacen esto, son personas incapaces de quererse a sí mismas y necesitan hacerse las víctimas, necesitan sufrir, para hacer reaccionar a los demás de su entorno a fin de que les den ese pseudo amor basado en la lástima que no se dan a sí mismos .

La base de todo el problema es una falta total de autoestima, una falta total de entender por qué hacen lo que hacen, una falta total de comprensión de sus actos.

Y si no corregimos ese error siempre estaremos haciendo lo mismo, nos haremos las víctimas, sufriremos, buscaremos culpables y nos quejaremos siempre.

sólo siento tristeza

Sufrir no sirve para nada bueno.

Vamos a ver los casos más habituales de sufrimiento en tu vida.

Te roban un dinero.

En vez de decirte , de acuerdo, ya me han robado, el hecho de que yo sufra no hará que los ladrones vuelvan y me den el dinero robado, por mucho que sufra, los ladrones no reflexionarán, ni pensarán, pobre como sufre, ¿sabes que? Vamos y devolvámosle su dinero.

Sufrir no sirve para nada y si te roban y sufres te quedas sin dinero y sin salud, sin dinero y sin bienestar.

Dado cuenta de la importancia de tu diálogo interno.

Tú te lo dices, tú te lo sientes, tú reaccionas.

Ahora vamos a una circunstancia más complicada:

Te despiden del trabajo.

Cuanto más complicada es la situación adversa más debes cuidar tu diálogo interno, cuanto más compleja la situación mejor debes estar tú para resolverla con eficacia.

Si en vez de decirte a ti mismo , de acuerdo, he perdido el trabajo, es una situación complicada pero tengo salud, estoy formado adecuadamente, tengo una familia que me apoya y el mundo está lleno de oportunidades e iré por ellas con fortaleza y entusiasmo.

Si te dices a ti mismo, que esto es una terrible desgracia de la que nunca te podrás salir y te pones a sufrir ya sentirte mal ya deprimirte ya angustiarte, lo único que conseguirás es que en parte de haber perdido el trabajo , te sea mucho más difícil conseguir ninguna otra.

El sufrimiento destruirá tu salud, tu autoestima, tu confianza, ya la hora de presentarte a otras ofertas de trabajo oa la hora de iniciar un nuevo proyecto profesional estarás sin fuerza, sin energía, sin ilusión y te será mucho más difícil reiniciarte de nuevo.

El sufrimiento no sólo es inútil sino absolutamente nefasto por tu vida y por tu futuro.

Y ahora me dices, vale, pero ¿cómo hago para controlar tu mente y que no se desborde con pensamientos y emociones de dolor y de sufrimiento?

La respuesta es sencilla pero compleja a la vez.

Si padeces es una señal inequívoca de que te falta mucho que aprender y crecer como persona.

Si padeces es una señal clara de que debes parar y aprender cosas de ti que hasta ahora habías alargado o ignorado.

Porque tienes que saber algo, otra persona con más autoconocimiento, con más sabiduría, esta situación que a ti te desborda le supone simplemente un paso más en su camino de la vida y no a la fuerza.

Necesitarás reformular tus creencias, necesitarás saber quién eres y que es lo realmente importante en tu vida, necesitarás trabajar en saco si todo lo que hasta ahora era válido lo sigue siendo ahora.

Necesitas aprender a valorar lo que es realmente importante en tu vida, necesitas calibrar tus prioridades, necesitas aprovechar esta adversidad para aprender de ti, para comprender por qué ha pasado lo que ha pasado.

Igual te das cuenta de que este trabajo no era el tuyo, que en ese trabajo no eres feliz, que te han despedido porque no era tu sitio y tú no estabas dando el 100%, no sé, hay mucho trabajo personal en hacer detrás de un hecho, de una adversidad.

En realidad, una adversidad es sólo una lección que la vida te presenta para que la aprendas ya través de ella te conviertas en mejor persona, más fuerte y más feliz, pero ahora en tu ofuscación eres incapaz de percibirla así.

Pero en cualquier caso, necesitas reaprender a gestionar tu mente si quieres que este hecho te suponga un paso adelante en tu vida.

Vamos complicando la situación:

Pierdes un ser amado.

Cuando pierdes a un ser querido sufres mucho, te desesperas, pero todo este sufrimiento no sirve para nada.

Este gran sufrimiento no hará que vuelva a vivir, ese gran sufrimiento te desgastará, te destruirá, amargará tu vida y la de tu familia y te sumergirás en una melancolía sin fin.

El sufrimiento no sirve para nada, sólo para destruirte, y sólo te lo creas tú con un intento infantil de que las cosas no sean como son sino como tú quisieras que fueran.

Crees que si sufres mucho es una señal que amas mucho a esa persona que acabas de perder, pero no te das cuenta de que es exactamente lo contrario.

¿Esta persona que ha muerto y que amabas y que te amaba no querría verte así, si te veas así sufriría mucho y tú quieres eso por ella?

¿No te das cuenta de que sufrir de esta forma te deshonra a ti y deshonra a la persona muerta porque la haces responsable de tu sufrimiento?

¿No te das cuenta de que no es esto lo que ella quisiera para ti?

¿Y así mantienes y honras su memoria? ¿Haciendo lo que él no quisiera en ningún caso que hicieras?

Esa falta de aceptación de la realidad, esa mentalidad de moralizar todo lo que ocurre como bueno y malo, esa falta de ecuanimidad, esa falta de confianza en la vida, hace que generes unos pensamientos totalmente tóxicos que al mismo tiempo genera unas emociones que te hacen sufrir.

El ser amado nunca volverá, y posiblemente cuando estaba vivo no le habías dedicado todo el tiempo posible porque pensabas erróneamente que viviría siempre, eternamente.

Si algo te puede ser útil de esta muerte, es aprender a valorar tu vida, es aprender a valorar a las personas que si tienes en ella en estos momentos, es aprender a vivir con más intensidad, con más sentido, es honrar a la persona que se ha ido haciendo de tu vida y de las relaciones que todavía tienes una vida y unas relaciones con mucho más sentido.

La muerte, como toda adversidad es una gran lección que la vida te permite aprender, quedarte en el sufrimiento, en la desesperación es no honrar la vida, es no honrar la vida que se ha ido, es no haber aprendido nada de ella ni haber entendido su mensaje, es no entender que el apego es una de las peores formas de relacionarcon los demás y con el mundo.

Aprender de esta pérdida es la mejor manera de honrar a la persona que ya se ha ido.

Y ahora un clásico de los clásicos:

Te deja a tu pareja.

Sientes una gran pena y un gran sufrimiento, sientes como si tu mundo se hunde, se te pone un nudo en el estómago y crees que te vas a morir de pena.

No puedes evitar ese gran dolor y te pierdes en una mezcla de sentimientos y emociones de pérdida, de rechazo, de miedo, de desencanto y de tristeza.

Lo cierto es que el motivo real que más dolor causa a las personas es ésta, más que la pérdida de un trabajo o la de un ser querido ( menos de un hijo) , es que tu pareja de la que estás enamorado o crees que quieres mucho, te deja.

No sabrás cómo superar una ruptura amorosa hasta que comprendas la raíz del sufrimiento.

Vamos a analizar el hecho y demos cuenta de lo inmaduro e infantil de todo.

Si sufres porque tu pareja te deja, deberías ser consciente de todos los errores que has hecho a la hora de construir esta relación.

Sufrir porque una pareja decide que es más feliz sin ti que contigo es no entender la base de las relaciones humanas, es no entender la base de la relación que deberías mantener contigo mismo y con el otro.

Sin una base relacional basada en la autoestima y autonomía personal y en la libertad y la autenticidad en la relación el edificio que construirás será muy débil y fácil de romperse.

Si sufres porque tu pareja te deja, porque para ti la soledad es un lugar gris y oscuro en el que te avocará esta ruptura, es no entender la gran vejez de la soledad y de la libertad personal y tus graves carencias personales.

Si sufres porque tu pareja te deja , es aceptar tu poca autoestima, el poco valor que te estás dando a ti mismo y el apego que tienes.

Si sufres porque te deja a tu pareja es que no tienes idea del gran valor y de la gran vida que puedes tener tú por ti mismo.

Si sufres porque tu pareja te ha dejado es una gran noticia, porque al fin la vida te presenta una valiosa lección, te está diciendo que tú no has aprendido todavía a ser feliz por ti mismo y que ahora la vida te regala la gran oportunidad que aprendas a serlo, que aprendas a ser feliz por ti mismo, porque cree , la vida puede ser maravillosa solo o acompañado cuando tú hayas aprendido a ser feliz por ti mismo.

Si sufres porque tu pareja te deja es que no sabes ni tienes ni idea de la gran felicidad que te espera con una vida propia, libre y llena de sentido.

La clave son las creencias, fijado, si tú eres un pobre desgraciadillo , si tu vida es gris sin la otra persona, si tú eres una persona rica y llena, tu vida puede ser tan buena con tu pareja como sin ella .

¿Dónde está el sufrimiento aquí?

¿El sufrimiento está en que tu pareja te deja o con tu incapacidad de swer feliz por ti mismo?

El sufrimiento está en tus limitaciones y apegos personales, el hecho de que te deje o no tu pareja es irrelevante por tu felicidad.

Pero hay más.

Si sufres porque te deja tu pareja porque es más feliz sin ti que contigo, ahora sabes, que a tu pareja nunca le has amado, ni nunca has querido realmente su felicidad.

¿Cómo puedes sufrir por el hecho de que alguien que dices amar desde su libertad elige un camino mejor que el que está transitando a tu lado y que no le satisface?

Si sufres porque esa persona que te deja intenta ser feliz por sí misma porque contigo no lo ha conseguido, realmente dice muy poco de tu amor hacia él si le pones frenos a su decisión con tu sufrimiento.

Lo que tienes es apego, lo contrario y lo opuesto al amor verdadero.

Si quieres a alguien, lo quieres feliz y libre y si esta persona decide desde su libertad que éste no es su lugar y tú dices que le quieres, te alegrarás por él, y facilitarás su camino, y en jefe caso sufrirás por ver al otro feliz, te alegrarás y potenciarás esta decisión.

Es más, si sufres porque tu pareja te ha dejado dice muy poco de ti, dice muy poco de ti porque inconscientemente sufres porque estás buscando la compasión de tu entorno y sobre todo de lo que te ha dejado, inconscientemente esperas que tu sufrimiento despierte en la otra compasión o culpa y vuelva contigo, incluso en contra de sus intereses y motivaciones.

Quieres desesperada e inconscientemente que la realidad sea como tú quisieras y no cómo es.

Nos sale este aspecto infantil de niño pequeño, esperando que de algún modo la pareja que te ha dejado porque no es feliz contigo ( nadie se va de dónde es feliz ¿verdad?) quiera volver contigo por pena o porque se siente mal.

Al sufrir estamos intentando inconscientemente que el otro se sienta culpable, inconscientemente, tenemos tan arraigado este rol de víctima, que buscamos ese chantaje emocional a través del sufrimiento que además es totalmente inútil, porque si tu pareja te deja y tú sufres mucho , tu pareja no vuelve contigo y si vuelve, si vuelve por culpa, porque se siente culpable o porque le has convencido a través del chantaje emocional de ver tu sufrimiento, te volverá a dejar en breve, no sirve para nada sufrir.

Si no entiendes que sólo deberías querer a tu lado a personas que desde su libertad y autenticidad quieran estar contigo, nunca dejarás de sufrir para victimizarte.

Si no entiendes que solos cuanto más feliz y autónomo seas por ti mismo y menos pegado estés a los demás, menos sufrirás y más atractivo serás por los demás, siempre sufrirás tus parejas, sufrirás cuando las busques porque las necesitas y no las tienes, sufrirás cuando las tengas por miedo a perderlas y sufrirás cuando se vayan por haberlas perdido.

La clave de todo ello es empoderarte, es ser feliz y autónomo por ti mismo, es no aferrarte. se , es no necesitar, es no sufrir, es permitir la libertad y la autonomía en tu vida y en la vida de las personas que te rodean.

Cuanto menos sufras más relaciones de calidad tendrás, cuanto menos sufras más cómodas estapan contigo tus parejas, cuanto menos sufras mejor estarás contigo y cuanto mejor estés contigo más atractivo serás para los demás.

El sufrimiento es lo contrario que necesitas cuando te deje una pareja, es lo que más te perjudicará por ser feliz por ti mismo o con una nueva pareja mejor.

Así pues? ¿por qué sufres?

¿por qué lo tengo todo y me siento triste?

sufres por todo y por nada

¿Cuáles son las carencias personales que deberías mejorar que potencian tu sufrimiento

El miedo nos hace sufrir

La sociedad te inocula en tu inconsciente mensajes amenazantes y llegas a la conclusión de que el mundo es un lugar horrible lleno de gente mala.

La sociedad nos transmite que no podemos confiar unos con otros.

Y este miedo hace que busquemos salidas profesionales seguras y dejemos de arriesgar y buscar nuestros sueños y esta situación y sensación nos hace sufrir.

Este miedo hace que nos intentemos proteger dentro de una caja de certezas hasta crearte una cárcel propia en la que te sientes seguro.

El miedo no debería ser un carcelero sino un maestro, deberíamos abrazar el miedo y buscarlo porque es una señal que te estás acercando a los límites de tu zona de comodidad, y cogerlo como una bendición, me’ estoy atreviendo, me estoy acercando.

Todos los miedos son ilusorias, pero el miedo evita que vayas por tus sueños y ese miedo solo está dentro de ti, tú es el único responsable de no ir a dónde quieres ir, de no hacer lo que quieres hacer, nada hay a no ser que lo impida, sólo tu miedo que te hace sufrir.

Deberías comprender que es el miedo, es sólo un déficit de confianza, de coraje, de valentía que tienes dentro de ti y que puedes desarrollar, éste debería ser tu propósito de vida, aprender a ser valiente, aprender a combatir contra ellos elementos ilusorios que impiden realizarte.

Saber quién eres es la clave.

Sabes que quieres hacer cosas o vivir diferente, pero el miedo te impide hacerlo.

Todo tendrás que resolverlo desde tu interior, el miedo es oscuridad interior y deberías ir allí y encender una linterna a través de tu sabiduría.

Cuanto más te conozcas más conocerás lo que boicotea tu libertad y tus deseos.

Comprende porque tienes miedo, aprende a saber por qué sientes esto, tenemos tanto miedo que nos justificamos, nos engañamos y nos negamos a averiguar porque sentimos lo que sentimos cuando queremos avanzar por caminos desconocidos.

Si sufres y no sabes por qué busca tus miedos, aprende de ellos, abrazalos e intenta sentirlo más a menudo, no hagas como siempre y te alejas del miedo, haz lo contrario, ve donde tus miedos están. ya fuerza de tratarte irán desapareciendo.

¿Quieres dejar de sufrir?

Deja de tener miedo a ser tú.

¿Por qué padezco tanto? Sufres porque no sabes dejar de sufrir.

Entiende el mundo como una realidad que sólo te presenta valiosas lecciones que deberías aprender.

Percibe a los demás como no tienen ningún poder sobre ti si tú no les permites.

Observa el error como un gran maestro cuando veas que es necesario para avanzar y aprender.

Y te das cuenta de que el sufrimiento sólo es una visión limitada de tus capacidades.

Y cuando te das cuenta de que no hay nada en el mundo que tengas que tener miedo, te darás cuenta de que estás solo tú lo que limita tu viaje.

El «apego» nos hace sufrir

El apego te mantiene inmóvil en una zona de comodidad insatisfactoria para ti.

El apego te hace eguir en lugares que no te satisfacen, en un trabajo, en una ciudad, en una casa o en unas relaciones que ya no son satisfactorias y pese a que no lo son sigues allí.

No sabes volar a sitios nuevos donde crees que puedes estar mejor, la rutina, las costumbres, el miedo, la vergüenza, la falta de confianza, la culpa, te hace seguir donde ya no estás bien.

Si estás en una relación personal, familiar de amistad, social o de pareja en la que no eres feliz, o en un trabajo que te ahoga, en el que no te sientes bien tratado, en el que no se te permite ser tú mismo y no te alejas es señal de que estás pegada, es una señal que no te honras, es una señal de que no te priorizas.

Si sufres porque no te sabes alejar , deberías aprender a saber que lo que te pasa es que estás pegado y deberías trabajar el desapego.

El despego se trabaja con muchas dosis de autoestima y una reformulación a fondo de tus creencias, a más autoestima, más despego, a menos autoestima más apego, es inversamente proporcional una cosa con el otro.

Curiosamente las personas que más se enamoran son las que menos autoestima tienen, ¿por qué será?

Si te quieres poco, te honrarás poco, te priorizarás poco y aguantarás más que no te hacen bien de las que deberías permitir.

Y una vez más, fijado, tú eres el único corresponsable y cocreador de ese sufrimiento, eres un cómplice de estas malas experiencias porque las estás permitiendo.

Si estás pegado a situaciones o personas que no te aportan mucha felicidad pero que inconscientemente piensas que si las sueltas, te sentirás culpable, mala persona, o te criticarán estás creando circunstancias que no te harán sentir bien.

El apego te condiciona la vida mucho más de lo que crees, creo que es el factor más decisivo en auto crearte situaciones donde sufres.

Piensa una cosa, la sociedad nos ha educado en aguantar, en soportar, en sacrificarse, en renunciar, y ya es hora de que despiertes y te des cuenta de que todo es una herramienta más para manipular tu vida y acondicionarla en contra tu voluntad y necesidades.

Nadie te ha enseñado a mejorar tu vida a tu manera, por ti misma y te sientes culpable cuando lo intentas, necesitas despegarte.

¿Cómo aprender a despegarte?

Este post es para que entiendas que el apego es un motivo muy importante para que sufras, si quieres aprender cómo despegarte puedes visitar este otro post.

Estás pegado porque no eres capaz de ser libre, de liberarte de tus creencias que te obligan a quedarte donde no estás bien, hacer cosas que no quieres hacer, relacionarte con quien ya no te hace bien.

El apego te hace creer que alguien o algo es tu felicidad y te pegas a ese alguien o esa cosa aunque estás constatando que aquí no eres feliz y te es imposible alejarte.

El apego te hace mantenerte en lugares o cerca de personas con las que no fluyes, no te sientes bien y en paz.

Cuando aprendas a desapegarte, entenderás que antes de esa relación que ahora no te hace bien, no sabías ser feliz por ti mismo, puede que al entrar en esta relación experimentaras un poco de felicidad pero ahora has constatado que no era una felicidad duradera, ahora te escuchas, te honras, respetas tu intuición y experimentas que ahora no sientes felicidad , pero estás apegado a una decisión equivocada que tomaste con la ignorancia de pensar que la felicidad estaba fuera.

Y no pasa nada, debes respetar lo que sientes y actuar en consecuencia.

Si ahora vives una relación tormentosa con tus padres, en el trabajo, en la familia, de lucha de discusiones, de dolor, deberías superar esta inclinación enfermiza a quedarte allí a intentar resolver lo que hace ya mucho tiempo que no tiene solución y atreverte a dejarlo, claro que experimentarás un dolor pero es un dolor que te liberará y te permitirá seguir tu camino hacia lugares donde estés en paz y armonía.

Tienes que entender algunas cosas , tú no puedes ser diferente de lo que eres ni deberías pretender y los demás exactamente igual, es por eso que deberías saber que nada ni nadie debe hacerte sentir mal para ser como eres y te deberías alejar de dónde tú no estás bien.

Y si no puedes deberías trabajar el despego.

Si esta relación ya no tiene nada que ver contigo ni con tu felicidad deja de aferrarte, no dejes un trabajo de un día para otro pero empieza a plantearte una salida digna por ti.

Hay mucho apego a la vida de todos, y es la causa de mucho sufrimiento, hay que trabajar la desafección, que no es indiferencia, es entender que es lo que necesitas para ser feliz y que es lo que no necesitas y entender que todo lo que necesitas está en tu interior, y que la vida está conspirando constantemente no para darte lo que quieres sino lo que necesitas para aprender a sentirte feliz por ti mismo ya confiar en que siempre tendrás lo que necesitas para ser feliz en ámbito de las relaciones humanas, nadie te da ni nadie te quita nada.

La culpa nos hace sufrir

Si sufres estás pensando mal, no estás aceptando, no estás aprendiendo, no estás bien en soledad, no filtras relaciones, estás pegado a relaciones que no te nutren,

La culpa de no saber decir no me hace sufrir.

Trabaja esto, la culpa sólo existe en una sociedad victimista, sin víctimas no hay culpa, ser víctima es creer que tu felicidad está fuera, ser víctima es no permitir la libertad ajena, ni el error ajeno, ser víctima es dejar la responsabilidad de tu felicidad fuera. Creer en la culpa es potenciar el victimismo en el otro y potenciar y alimentar su ignorancia.

Ser libre es tomar las propias decisiones desde la Intuición, desde la autoestima, y la culpa te impide ser libre.

La culpa es ser controlado por el victimismo y potenciarle.

Sentir culpa es creer que más vale la felicidad ajena que la propia, es tener muy poca autoestima.

Sentir culpa es creer que tú eres responsable de la felicidad del otro.

Liberado de la culpa, tú no puedes hacer daño a nadie si decides desde tu libertad e intuición, es el otro el que está pegado, es el otro el que es un victimista, es el otro el que se ha hacer responsable de su vida y escoger la actitud emocional adecuada y liberarse.

Si realmente quieres ayudar al victimista no caigas en su trampa y deja de sentirte culpable por decidir desde tu intuición y libertad, di no cuando quieres decir no, tienes derecho a filtrar relaciones y más si son parásitas para ti, si te quedan, sino te noderen,, tienes derecho a decir no, permite que sufra, permite que aprenda a cambiar la culpa y el sufrimiento por la responsabilidad, el aprendizaje, la aceptación y el agradecimiento, inspirarlo con la tu libertad sin culpa le estás ayudando mucho más que seguirle la corriente con la culpa.

Sé libre, toma tus decisiones desde la Intuición y la autoestima sin sentirte culpable, incluso decir no, es el mejor favor que puedes hacer a un victimista que te culpa y sufre.

Tienes derecho a escoger con quienes utilizas tu tiempo porque es valioso, tienes derecho a decir no, tienes derecho a filtrar, puedes compartir si, pero también tienes derecho a nutrirte de personas que sumen o dedicar tiempo a la soledad, hay muchas relaciones que te restan en tu vida y que nunca has parado a analizarlas y valorarlas si son nutritivas para ti, decir no a estas relaciones es decirte si a ti.

Decir no a una relación es aceptar la realidad, es aceptar la esencia de todos pero también la tuya, que nadie te perturbe, amable con todos, comparte con todos tu luz pero filtra y escoge también, decir no es decirte si a ti, sin culpa, tú no eres responsable de la felicidad de nadie ni debes satisfacer las expectativas de nadie. Despierta.

La infravaloración personal nos hace sufrir.

Desde que nacemos estamos rodeados de inputs que nos anulan nuestra esencia, que nos esclavizan a creencias que no nos sirven para nada y nos desapoderan.
El sistema educativo es sólo un parking donde nos han repetido que todos somos iguales, todos deberíamos tener las mismas aspiraciones y sueños cuando la realidad es que todos somos diferentes, todos tenemos una razón de ser diferente al resto y es esa razón la que deberían conocer y seguir, pero la educación nos ha visto como un vaso vacío que debía llenar de conocimientos, de ideas, de creencias totalmente estandarizadas ya todos igual, en vez de ver en cada uno un proyecto único que alimentar y alentar nos han llenado de ideas establecidas que a muchos de nosotros son incluso antagónicas.

La sociedad te dice cuáles son los valores y los debes a adorar, nos han dicho hasta el aburrimiento que hay ciertas cosas como el éxito, el poder, el dinero, que te quieran y que piensen bien de ti, que esto tiene valor, pero igual para ti estos valores no son los tuyos, es por eso que salir de la zona de comodidad que te han vendido sin que tú te lo pudieras cuestionar te puede ayudar a definir tus valores, tu noción de lo que es el éxito para ti.

Siempre haciendo caso a los padres, a los profesores, a los jefes, a la religión, a la moral imperante, a las leyes, a los políticos…

¿Y cuando nos hacemos caso a nosotros mismos?, tenemos absolutamente atrofiado el músculo de la intuición.
¿Y cuántas veces nos hacemos caso a nosotros mismos?
¿Y cuántas veces sentimos que es por aquí y seguimos lo que pensamos y creemos?
¿Cuántas veces nos hacemos caso a nosotros mismos y sigamos nuestra vocación?
¿Cuántas veces nos atrevemos a hacer lo que sentimos y creemos?

Casi siempre preferimos seguir el camino de la mayoría que lo que sentimos, por miedo o ignorancia de quienes somos en realidad y dónde nos podrá llevar.

Deja de darle valor a todo lo que para ti no tiene valor, porque ahora sabes que lo que tiene valor es subjetivo.

Deberías buscar cuáles son tus creencias, tus valores reales y cuáles son esas cosas por las que vale la pena que pierdas la vida…o la ganes.

La mayoría de personas no creen en sí mismas, además nos han hecho creer que si crees en ti eres un creído, un fanfarrono vanidoso, no es así, creer en ti te permite crear , te permite hacer cosas que sin duda pueden también ser muy valiosas por los demás que te rodean, nada es más inspirador y positivo que alguien que sabe que quiere, que siente lo que hace y que va a buscarlo sin dudas.

No creemos en nosotros mismos, estamos totalmente ciegos y perdidos.

¿Cómo podemos volver a creer en nosotros?

Creemos que no tenemos talento, estamos tan enajenados de nosotros mismos que ni siquiera sabemos lo que nos gusta.

Estamos totalmente desconectados de nuestro ser, de nuestra esencia, todos tenemos talentos, hobbies, cada uno de los suyos y deberíamos conocernos para conocerlos. Éste es el principio de todo.

Busca la soledad, deja de escuchar a todo el mundo y escúchate a ti, busca el silencio, busca la paz, y en ella escucha, ¿que me gusta? ¿Qué me hace sentir bien? ¿Qué es lo que cuando lo estoy haciendo me pasan las horas sin darme cuenta? ¿Dónde me gustaría vivir? ¿Con quién me gustaría relacionar? ¿Y con quién no? ¿Qué quiero hacer? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Puedo? ¿Qué debería hacer que no estoy haciendo?

Estamos condenados a encontrar nuestro sitio en este mundo y éste es un trabajo que no podemos delegar en nadie, es intransferible, nadie sabe mejor que tú que quieres, que necesitas, que te gusta realmente, es empezar a hacerte valer , a valorarte, a creer en ti ya salir de esa zona de comodidad que te aliena y te infravalora.

Deja de escuchar consejos, deja de hacer caso a las críticas de aquellos que nunca se han atrevido a nada.

No esperes que te apoyen aquellos que nunca han salido de su zona de comodidad y que sólo han hecho lo que hacen todos,

Tienes ideas brillantes pero no te atreves a dar el salto, ¿que pensarán de mí?, ¿quién soy yo para hacer esto?, no podré, fracasaré…

Debemos ser personas felices, personas realizadas, personas que hagamos lo que amamos.

Despertaremos la envidia de gente acomplejada que en vez de mirarse en el espejo y darse cuenta de que tienen un problema interior a resolver, lo proyectan fuera en forma de juicio y condena, pero para otros serás un referente.

Si éste ha podido yo también podría, pero hay una vocecita que te dice no, esa es la batalla que debes vencer.

Tú no eres la charla de tu cabeza que te dice que no puedes, tú eres el ser que escucha esta charla, que puede modificar esta charla en tu cabeza y podrás cambiar tu vida, pero no nos han enseñado cómo, ésta es la lucha. Deja de sufrir y comienza a vivir una vida que valga realmente la pena.

siento una tristeza enorme

Perdona que te diga esto, Sufrir es síntoma de que eres bastante ignorante.

El sufrimiento no es que no sirva para nada, es que además es muy perjudicial para todo.

Además de la desgracia que has sufrido si sufres puedes perder la salud y la ilusión por vivir.

El sufrimiento no arregla nada, no ayuda en nada, no repara nada, sólo te destruye el alma y la esencia.

El sufrimiento en realidad satisface dos funciones muy primarias, muy ignorantes y muy infantiles:

-La primera es la de la pataleta histérica infantil de cuando el niño no obtiene lo que quiere y cree que sufriendo mucho lo conseguirá, es una manera de intentar manipular el amor de los padres a través de la autoinmolación, es un chantaje emocional sobre alguien que los ama.

-La segunda es intentar a través del sufrimiento, asumir un rol de víctima desbalacida e inocente ya través de la compasión intentar manipular a otro, cercano, para que sienta culpa, pena o ambas cosas y así poder controlarlo. es un atentado contra la libertad personal a través de la culpa.

Pero este sufrimiento nunca resuelto nada y lo empeora todo, nunca arregla las cosas y siempre las estropea, es un recurso infantil e inconsciente absolutamente inútil, vacío y de grandes consecuencias psicológicas tóxicas para quien lo sufre y para el entorme.

Si sufres emocionalmente deberías saber que el cuerpo te está enviando una señal de que no estás gestionando bien tu mente, te está avisando de que tienes creencias que deberías revisar, te está diciendo que no eres consciente de que eres un ignorante, te está diciendo que eres un ignorante y que deberías aprender algo que todavía no sabes, te está diciendo que como sigas así y no cambies nada en ti, tu cuerpo sufrirá, se lesionará y sufrirás aún más, mucho más.

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sufrimiento emocional es sentirse vacío y triste

confundimos dolor con sufrimiento

No sabemos diferenciar bien el sufrimiento emocional del dolor físico.

El dolor físico te avisa para que no te lesiones, es una advertencia que te avisa de que tengas cuidado con tus propios límites, el dolor físico te informa de que estás haciendo, de cómo estás viviendo, de tu calidad de vida, de cómo te estás alimentando, de tu estilo de vida y te está avisando de que cómo sigas viviendo así de mal, el dolor aumentará y puede convertirse en una enfermedad o en una lesión.

En cambio el dolor emocional tiene que ver con la forma de cómo piensas, en la calidad de tus creencias, en las emociones que creas en función de tus pensamientos sobre la realidad.

Dolor emocional es cuando interpretas la realidad objetiva y neutra de manera subjetiva, egocéntrica y no adaptativa, dolor emocional se cómo interpretas la realidad como buena o mala en función de tus necesidades e intereses y así , tú mismo eres el origen sin ser- consciente de tu propio dolor emocional.

¿Hasta que no seas consciente de que el dolor emocional que también es causante de lesiones y enfermedades ( sabes que es la enfermedad psicosomática? El 80% de enfermedades que se visitan en las consultas médicas son así ) es debido sólo a la forma en que gestionas tu mente no serás consciente de la manera de combatirlo eficazmente.

Deja de herirte emocionalmente a ti mismo, deja de hacerte daño con tus pensamientos mal gestionados.

Tú eres el único responsable hacerte daño emocionalmente.

Y ese dolor emocional lo negamos, lo ignoramos, lo minimizamos, lo ridiculizamos, nos medicamos y culpamos a los demás de lo que sentimos sin en ningún caso asumir la responsabilidad de ese dolor.

Y con ese dolor encima nos es imposible vivir en el momento presente, porque para intentar escapar de ese dolor emocional que no nos deja vivir nos vamos al pasado para pensar en lo que debería haber sido, nos refugiamos en la melancolía de lo que debería haber pasado , vayamos al reino de los querría, esperaba o desearía y nos alejamos del momento presente, el único lugar donde pasa tu vida.

La función del dolor es advertirnos que estamos dañando nuestro cuerpo , la función del sufrimiento es avisarnos de que no estamos gestionando bien nuestras experiencias mentales y emocionales.

El sufrimiento no tiene que ver con los demás , ni con lo que ocurre en la realidad, tiene que ver con lo que tú piensas sobre lo que ocurre.

El sufrimiento se origina en tu mente, en tus creencias, en tus pensamientos, en tus interpretaciones, en tu falta de conocimientos para gestionar una máquina tan perfecta y potente como es nuestra mente.

Todo tu sufrimiento pasa a tu mente y se manifiesta a través de esta vocecita de tu ego que no sabes cómo parar y que ahora sabes que es tu ignorancia , tu inconsciencia de no saber cómo gestionar estos traumas y heridas que tanto te perjudican.

La mente es una máquina maravillosa pero muy compleja y es necesario un gran autoconocimiento para saber gestionarla adecuadamente y de ti depende saber o no saber gestionarla.

No hemos nacido enseñados para gestionarla, necesitamos mucha humildad y esfuerzo personal para entender cómo funciona, para entender quiénes somos y cómo podemos vivir en armonía con ella.

Tu mente te gobierna a ti, cuando tú deberías ser el que gobernara a ella.

Estos pensamientos incontrolables tan hirientes llenos de tristeza y de miedo que te los crees, que te enganchamos y crees que son verdad y te van creando estas emociones que se manifiestan físicamente con este sufrimiento.

El sufrimiento y el dolor son cosas muy diferentes , no tienen nada en común y las confundimos y tratamos de la misma manera.

Mi idea en este post es que entiendas la importancia que aprendas a gestionarte bien y por eso es necesario que quieras aprender, en el fondo es aprender a vivir una vida que valga la piensa ser vivida.

Cómo aprender a dejar de sufrir

Puedes aprender a dejar de sufrir cuando entiendas los mecanismos de ese sufrimiento emocional.

Analizar lo que sucede cuánto la realidad no es como tú quieres, ¿qué pasa en tu mente?

Cuando hay un hecho que tú interpretas desde una posición egocéntrica y moral como mala hacia tus intereses, te pones a la defensiva, buscas un culpable fuera, te sientes agravado y dolido, sufres y culpas, jueces y condenas con la tuya critica y desprecio.

Y todo lo que haces inconsciente deberías revisarlo profundamente.

Lo primero que debes hacer es dejar de culpar a alguien de tu sufrimiento, si responsabilizas a alguien de tu dolor en función de la experiencia que has vivido y sacar una valiosa lección.

Lo primero que debes hacer es asumir tú la responsabilidad sobre el hecho en cuestión que ha inspirado el hecho de que tú te produjeras a ti mismo ese dolor.

Tienes que dejar de actuar como una víctima para actuar desde tu responsabilidad personal.

Tienes que dejar de pensar que lo externo a ti es realmente el responsable de tu sufrimiento.

Tienes que dejar de pensar que tú no debes cambiar nada y no justificar tu dolor pensando que la culpa de todos tus males está fuera de ti, debes dejar de razonarte que la culpa de todos tus males es la gente mala que inunda el mundo y que son ellos los que deberían cambiar.

Si la vida duele y te victimizas, si culpas a los demás de tu sufrimiento te alivia pero te mantiene anclado en tu zona de comodidad en la que nada tienes que cambiar.

Si comete un error y te duele, aunque sienta dolor puedes escoger no victimizarte y escoger un diálogo interno que te impida sufrir.

Vamos a ver un caso clásico para terminar todo:

¿Qué estás aprendiendo a ir en bicicleta y has caído al suelo?

Observa qué aprendizaje puedes sacar, observa cuál ha sido tu responsabilidad, analiza que podías hacer tú para hacer de esta experiencia una valiosa lección de vida.

Es educarte en la responsabilidad.

¿Qué estás aprendiendo a montar en bicicleta y has caído?

¿Te has hecho daño?

Te levantas con la ayuda del suelo que por eso está ahí y aprendes de tus propios errores y algún día a través del arte de la responsabilidad habrás aprendido a montar en bicicleta sin caer y dejarás de caer y empezarás a disfrutar de la maravilla que ir bien con la bicicleta.

Así funciona realmente una vida bien vivida.

¿De qué manera nos educamos con el tipo de pensamientos y de interpretaciones que tenemos cada vez que nos suceden cosas neutras pero que nosotros interpretamos de tal modo que nos hacen sufrir?

¿Cómo nos relacionamos con esto?

La tendencia habitual es caer en el victimismo, en ese afán de culpar y dejarnos a nosotros inocentes.

Y esta actitud, nos mantiene en esa zona de comodidad en la que nada debemos cambiar porque quien debe cambiar es el mundo, los demás, la realidad.

psicoleg a vic maricarme

MariCarme M. Moliné

Soy Psicóloga Clínica, especializada en las conductas en el ámbito de la pareja. Me ha fascinado siempre la psicología porque me ha fascinado la mente humana, y cómo la psicología es la ciencia de la conducta y la conducta siempre se puede mejorar y reaprender, la esperanza de mejorar la vida de las personas es una experiencia apasionante e irrepetible.

¡Gracias por tu confianza, espero haberte ayudado! Y si quieres seguir leyendo contenidos, aquí tienes otro post que también puede serte de utilidad.

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