Cómo cambiar tus creencias limitantes

Cuando te crees tus pensamientos sufres

Quiero sufrir y no quiero curarme, no quiero que me quites las causas de mi sufrimiento porque me sentiré perdido y desidentificado .

Quiero ser la suma de lo que he vivido y quiero revivir una y otra vez todos los errores, todas las pérdidas, todos los rechazos y todos los dolores causados que, en mi ignorancia me siento culpable.

Tienes la creencia limitante de que la soledad es un castigo y la soledad es tu mejor amiga.

La soledad es libertad, es un gran regalo siempre que no la compartas con el rechazo, el fracaso, el pasado, la culpa y el apego.

Tienes la creencia limitante de que fracaso es malo y el fracaso tiene un gran valor para tu vida

¿Sabes que el fracaso es sólo un pequeño éxito? ¿Quieres conseguir cosas realmente valiosas en la vida? Arriesga, fracasa y aprende siempre que puedas.

com canviar les creences limitants

Tienes la creencia limitante de que rechazo es malo y el rechazo tiene un gran valor.

Que te rechacen es la mejor señal que tienes de saberte libre, porque eres libre de expresar tus necesidades sin miedo al rechazo oa la ignorancia del otro.

Tienes la creencia limitante de que el pasado y el futuro es bueno para ti y son lugares donde nunca deberías visitar.

La mente te propone constantemente marcharte del presente, te presenta pensamientos falsos e irreales para que te vayas de la realidad y te enganches a ellos, te quiere atrapar y anular. Tú no eres tu mente, tú no eres los pensamientos que la mente crea constantemente, la mente es un órgano más que deberías saber gestionar tú a él y no al revés.

las creencias limitantes y las emociones

Entender por qué sufres es el camino para liberarte de esta adicción.

Quiero sufrir y no quiero curarme, no quiero que me quites las causas de mi sufrimiento porque me sentiré perdido y desidentificado.

Me aferro a mi pasado porque sin él no soy nada.

Soy la suma de lo que he vivido y me aferro a estos pensamientos.

Quiero aliviar mi sufrimiento si, pero sólo me quiero narcotizar con medicinas, o distracciones, pero no quiero dejar de sufrir, porque sino patios por todo lo que he vivido, por todo lo que he perdido, por todo lo que me han hecho, por todo lo que he soñado y no he obtenido, ¿quién sería yo?

las creencias limitantes más comunes

El sufrimiento es no pensar bien pero no ser consciente de ello.

Sufrir es ignorar que tú eres el único responsable de tu sufrimiento, sufrir es la inconsciencia de no saberse ignorante y por tanto no asumir esta responsabilidad y culpar a los demás oa las circunstancias de ese sufrimiento que sólo te creas tú.

Sufrir es no estar en el presente, sufrir es creerse los pensamientos ilusorios y falsos y subjetivos y victimistas que tu mente crea constantemente y que tú te enganchas como un adicto sobre el rechazo, el fracaso, el pasado la culpa y el apego.

Hasta que no entiendas que estos pensamientos son falsos y que nunca deberías creerlos, pero sobre todo entender que el rechazo, el fracaso, el pasado, la culpa y el apego son conceptos que no estás valorando, ni comprendiendo ni gestionando bien , nunca dejarás de sufrir.

Si sigues leyendo, entenderás que estás sufriendo debido a hechos y conceptos que si los analizaras bien no deberían ser fuente de sufrimiento sino de gozo .

Sufres porque has fracasado, cuando fracasar es un pequeño éxito y necesario para mayores logros.

Sufres cuando te sientes culpable por algún dolor que has infligido a alguien, cuando la realidad es que no has hecho daño a nadie, es más, has hecho con un bien, inspirando con el ejercicio de tu libertad un dolor en el otro que le permitirá crecer y mejorar.

Sufres porque estás solo cuando una cosa es estar solo y otra es sentirse solo y gracias a esa soledad aprenderás a valorarte y entenderás esa soledad no como fuente de sufrimiento sino como fuente de paz.

Sufres porque no has entendido todavía porqué sufres, ni porque tu mente cree que unas circunstancias son causas de sufrimiento cuando con las creencias adecuadas comprenderás que son una fuente inestimable de crecimiento y de paz.

En caso de que pasen seis meses y no encuentres una solución por ti mismo, un psicólogo puede ayudarte.

La creencia limitante de que debes evitar la soledad

El sufrimiento es no entender que la soledad es un gran regalo siempre que no la compartas con el rechazo, el fracaso, el pasado, la culpa y el apego.

Y es un gran regalo para que hasta que la sientas y percibas así, nunca podrás tener auténticas relaciones de calidad con nadie.

Analizamos cada concepto y verás que estás sufriendo por nada, estás sufriendo por conceptos y hechos que más que causas de sufrimiento deberían ser alegrías.

Sufres por hechos y circunstancias que te ayudan a sentirte libre tú y por estar «ayudando» con tu autenticidad como inspirador en el otro.

1- La creencia limitante de que debes evitar el rechazo

El rechazo es estar pegado a la aprobación del otro, eres un esclavo del que haga el otro, sufres el rechazo porque estás pegado a que el otro te ame o te apruebe.

Eres tan esclavo que necesitas que quien te rechaza te apruebe para ser tú feliz.

Cuando tú te expresas desde tu autenticidad y buscas satisfacer tus necesidades el miedo al rechazo te inmoviliza y dejas de honrarte a ti, pero si das un paso adelante y te rechazan, deberías sentirte satisfecho porque te has honrado a ti, a tu esencia y si el rechazo se produce, a ti no te afecta porque sabes que el rechazo no te califica a ti sino al otro y si tú te sabes valioso, sabes que es l otro que en su ignorancia ha dejado perder un diamante que ha sido incapaz de valorar.

Que te rechacen te hace sentir libre, eres libre de expresar tus necesidades sin miedo a nada y menos al rechazo ya la ignorancia del otro.
El rechazo es entender que lo que hace el otro nada tiene que ver contigo si no en cómo es el otro, el otro no te ve cómo eres tú sino cómo es el otro.

Aceptar el rechazo como un acto que te honra a ti y libera al otro es entender que nadie debe satisfacer tus expectativas sino las suyas por ignorantes que sean.

Aceptar y buscar el rechazo es saberte libre y sin miedo a expresar tu autenticidad y entender que los demás son libres y que debes respetar su estado evolutivo por más ignorante que sea.

Aceptar el rechazo y sentir compasión hacia el otro es un gran aprendizaje hacia ti y hacia otro porque en él te aceptas a ti sin juzgarte y haces lo mismo con el otro.

Aceptar el rechazo sin sufrirlo es no cogerte demasiado en serio ni a ti ni a la situación ni al otro.

Aceptar el rechazo es valorar el rechazo más como una desgracia como un favor que te hace la vida porque elimina de tu vida a los ignorantes, a los ciegos y quienes no fluyen en tu frecuencia.

2-La creencia limitante de que debes evitar el fracaso

El fracaso no es en absoluto una desgracia, algo que debes rehuir y evitar sino más bien todo lo contrario, deberías buscar desesperadamente el fracaso porque es el camino del éxito.

Si quieres tener éxito, sólo necesitas algo en la vida, el valor para fracasar a menudo y aprender de cada experiencia.

El fracaso es aprender y entender cómo funciona la vida.

La vida te enseña que para lograr lo que quieres necesitas aprender unas habilidades que sin estos fracasos previos nunca podrías alcanzar.

¿Quieres conseguir cosas realmente valiosas en la vida? Arriesga, fracasa y aprende a menudo.

¿Quieres conformarte en las chispas, en lo que nadie quiere? ¿En aquello sin valor? No te muevas y espera a ver lo que te cae encima.

La vida te enseña que nada que valga la pena se te dará sin un esfuerzo previo y fracasar y aprender es el precio de ese esfuerzo.

Entender que el fracaso son sólo experiencias que debes pasar y vivir y aprender si quieres tener éxito alguna vez.

La vida funciona así, aceptar sus reglas es dejar de sufrir cada vez que fracasas y ver el fracaso como un camino ineludible que tendrás que pasar para llegar a ese lugar soñado.

¿Quieres tener éxito alguna vez? Fracasa a menudo. ¿Fracasara a menudo? ¿Verdad que no? ¿Pues qué éxito quieres tener? ¿De qué te quejas? No vas a sufrir, vale, pero ¿que estás haciendo con tu vida?

Si no estás dispuesto a ver el fracaso como un paso adelante, si no abrazas cada fracaso como parte del éxito futuro, si no ves en cada fracaso el éxito más cerca, si no fracasas y estás contento por el aprendizaje obtenido, nunca llegarás al éxito.

En la vida, todo lo que vale la pena cuesta muchos intentos muchos fracasos, ese es el precio. Lo que nada vale te lo regalan.

¿Qué quieres tú? ¿Quieres pagar el precio?

Nada es más infantil en llorar a cambio de luchar y perseverar y aprender.

3-La creencia limitante de que debes recordar el pasado

EL GRAN VALOR DE VIVIR EL PRESENTE

El pasado no es nada, es una trampa mental.

La peor trampa mental que te propone tu mente.

La mente te propone constantemente pensamientos falsos e irreales para que te vayas de la realidad y vayas a ella, quiere atraparte y anularte.
Es una droga, te propone evadirte de la realidad para sumergirte en una pesadilla.
¡Y tú lo aceptas y lo permites y lo potencias!
La mente te atrapa en pensamientos falsos y te los revive millones de veces en un bucle sin fin y al creerte los tú te creas una emoción de sufrimiento .
Eres tú quien permites esto.
La mente lo que quiere es impedirte vivir el presente, creerte tus pensamientos relacionados con el pasado es como una enfermedad mental, es una distorsión mental, es un error mental, el pasado no es nada en realidad y tú estás allí todo el tiempo.
Nada encarcela más que una mente que tú te la creas.
Tú estás creando, potenciando y creyendo un fantasma mental que sólo te hace sufrir.

cambio de creencias limitantes

La mente es sólo uno órgano más de tu cuerpo con una función especifica cómo el estómago tiene la función de crear ácido para digerir los alimentos, tu mente crea pensamientos todo el rato, unos útiles si son para resolver problemas de tu presente y la mayoría absolutamente inútiles , falsos y erróneos que deberías descartar y no creer-t ‘ los y mucho menos recrearte, engancharte a ellos.

La mente no puede parar, siempre crea pensamientos, eres tú que debes escoger los que son realmente útiles y los que son humo. La mente funciona así, deberías saber cómo funcionas tú.

Los pensamientos que no son útiles para resolver un problema actual no son más que basura mental y tú lo aceptas, lo alimentas, la potencias y después sufres.

Pegarte a los pensamientos es como comer las sobras de una comida caducada, sólo tendrás sufrimiento si lo haces.

El pasado es un secuestrador de presentes y un torturador de mentes.

Es un enemigo, al que no deberías dar ni agua.

Los pensamientos del pasado te querrán enganchar con argumentos tóxicos de culpa, de melancolía, no caigas en la trampa.

Los pensamientos del pasado deberías verlos como un enemigo que te quiere destruir, en cuanto aparezcan, deberías cortarle la cabeza sin compasión, sin pararte a valorarlos, a analizarlos, porque es muy haga’ l pegarse .

Los pensamientos del pasado no le des ninguna opción, cuando lo veas matalo. Es tu peor enemigo.

Lo peor que hacemos con los pensamientos del pasado es creer que son ciertos, es darles credibilidad, espacio en nuestro tiempo, deberíamos no creer nada, deberíamos dejarles pasar sin pararnos en ellos ni identificarnos en ellos ni un segundo.

4-La creencia limitante de que debes amar a los demás

el gran valor del "desapego"

El estar pensando sobre todo lo que no tienes, sobre todo lo que has perdido, el creer que tu felicidad tiene nombre de cosa o persona.

Estar pegado a algo o alguien es ser un esclavo, es sufrir, es creer que tu felicidad está fuera de ti y no depende de ti.

Los demás no te ven cómo tú eres sino cómo ellos son.
Si alguien te desprecia o te ignora o te rechaza, sufres, y culpas al otro de lo que tú sientes e igual ese otro es un amargado un infeliz,

creencias que te limitan

Si el otro actúa mal, ¿tú tienes que hacerte daño a ti mismo?
Tú cómo vives pegado a la opinión del otro y tu felicidad crees que depende de los demás, te perturbes a ti mismo.

Al saber y aceptar cómo es la gente, al no esperar nada de los demás ni de la realidad, ni de ti.

Saber que todo está bien como es y si te desprecian, no te sientes agredido, no te siente atacado ni ignorado ni rechazado

Ahora ya sabes que tu felicidad no depende de lo que hagan los demás porque no depende de ti, de ti depende la actitud como tomas esta circunstancia.

La felicidad depende de tu afección, de tus necesidades, si renuncias a ellas, te despegas y dejas de sufrir.

Todo está bien, la realidad que tienes es la que necesitas para ser feliz.

Si aprendes a diferenciar entre querer y necesitar tienes mucho camino ya hecho.

Querer algo es desear lo que no tienes, y si no lo tienes, es que no lo necesitas para ser feliz.

Lo que quieres es lo que no necesitas y es la causa de tu sufrimiento.

Lo que necesitas es lo que ahora sí tienes, es lo que está a tu alcance, es tu realidad ahora.
Y eso precisamente eso, lo que sí tienes lo único que necesitas para ser feliz.

Observa en tu vida y lo que tienes es lo que necesitas para ser feliz, cuando quieras algo que no tienes empezarás a sufrir para que te pegas.

Desear está bien pero no te pegues al resultado.

Estamos apegados a la imagen que queremos tengan los demás de nosotros y así nos va, saber que es la culpa en psicología te puede ayudar a hacer lo bueno para ti y que creer que no es bueno para los demás te frena.

La creencia limitante de que debes hacerte cargo de la felicidad ajena

el gran valor de no sentirte culpable ni responsable de la felicidad de nadie.

La culpa es en realidad otro gran fraude.

No existe tampoco, sólo en nuestra mente ignorante, débil y esclava.
Hacer las cosas tan bien como sabes , desde tu autenticidad y esencia, buscando satisfacer tus necesidades y satisfaciendo tus propias expectativas.

¿Desde cuándo ser libre es ser culpable de algo?

Cuando alguien sufre porque tú desde tu libertad no has satisfecho sus expectativas no es motivo de culpa sino de alegría, porque en realidad acabas de hacerle un gran favor al otro.

Entender que nadie duele a nadie, es entender que la culpa no es posible.

Ser auténtico, honrar tu esencia y provocar con ello el sufrimiento a otro, sentirte una mala persona y por tanto culpable es un error conceptual grave.

Más que hacer daño a otro te has convertido en el suyo un maestro espiritual, le estás ayudando a crecer, le estás ayudando a que desde su sufrimiento aprenda y vea que algo le falta aprender.

Liberado de la culpa porque no has hecho daño a nadie, no puedes hacer daño a nadie como no puedes hacer feliz a nadie ya la inversa, creer esto es empezar a ser libre y liberar a los demás.

6-el gran valor de la soledad

Todos estamos solos, siempre hemos estado solos.

Otra cosa es que nos sentimos solos, y si estás en paz contigo, jamás te sentirás solo nunca más.

La soledad bien vivida es un lugar maravilloso siempre y cuando no la compartimos con el pasado el rechazo, el fracaso, el apego y la culpa.

En ninguna parte hay más paz que aquí.

El problema no es la soledad, el problema es compartir la soledad con el apego, los pensamientos ilusorios y creerte los , con el rechazo, con el fracaso, con la culpa y con el pasado.

La soledad sin esos crueles fantasmas de tu mente es un lugar de paz, donde puedes crear, aprender, amarte, entenderte y desde aquí abrirte a los demás, no por necesidad sino por comprensión y sabiduría.

Nada es mejor que la soledad, es el paraíso perdido, es la paz.

La creencia limitante de que debes ser una buena persona

No se trata de ser buena persona, sino de ser auténtico.

Aceptar, honrar y escuchar tu esencia es el camino para ser feliz tú y para ayudar a los demás en su camino hacia su paz.

No se trata de ser buenas personas hacia los demás, sino de honrarte a ti, de alinear tu vida a tu auténtica esencia y eso te supondrá decir más nodos de los que crees debería decir una buena persona.

El secreto es entender que cada no que puedas decirle a otro es un sí que te dices a ti, es entender que cada sí que te dices a ti te permite amarte más, te permite ser más feliz y sólo siendo feliz podrás amar bien al otro, es entender que cada no que dices al otro, no te aleja del otro sino que te acerca a él.

Es entender que cada no que dices a otro, permitas al otro vivir en el despego, vivir en la aceptación, vivir en lo que es y no lo que él cree debería ser y le permites crecer, aprender y ser también más libre.

Nos deberíamos mover en función de lo que nos haga sentir bien, da igual si este movimiento supone un hipotético rechazo al otro, porque como tú ahora sabes cómo funciona tu mente, si te rechazan, en cambio de maxacarte con pensamientos de desprecio, culpa y tristeza, te tratarás con pensamientos de valor, de libertad, del otro se lo pierde, de lo que has honrado tu esencia, de que estás en el camino del éxito, aprenderás de la experiencia, entenderás que aquí tampoco es tu sitio, te felicitarás y seguirás perseverando en ese camino.

Ahora sabes, que tu felicidad es tu religión, tu creencia y también , te alejarás de quien no te hace feliz y tampoco sufrirás por el sufrimiento del otro por si el otro se siente rechazado.

Porque ahora ya sabes que el rechazo es una experiencia buena y necesaria para todos, por lo que en el ejercicio de su libertad sabe decir no y de lo que recibe éste no, no como un motivo para sufrir sino como un estímulo para seguir perseverando .

Ahora todos sabemos que el rechazo es una señal de libertad propia y que la posibilidad de un rechazo no te inmoviliza en el intento de alcanzar lo que desees.

Ahora sabes que el rechazo es una señal de valentía y como una valiosa lección que si aprendes de ella y perseveras alcanzaras sus objetivos más adelante.

Ahora sabes que el rechazo es también una señal de que aquí no es su sitio y agradecerás éste no como una puerta cerrada que permite se abran muchas otras mejores.

Ahora sabes que sólo buscando tu felicidad desde la autenticidad sin miedo al rechazo ni por activa ni por pasiva es el mejor camino para la felicidad de todos.

LA CREENCIA LIMITANTE DE QUE DEBES SER AMABLE

el gran valor de decir no

Lo mejor que puedes hacer por los demás es ser feliz tú

Es necesario que te centres en ti y el otro en sí mismo, cada uno tiene la responsabilidad de hacerse feliz a sí mismo desde su propia esencia y autenticidad, decir no, rechazar a alguien es el camino para todos.

Decir no a alguien decirte si a ti, rechazar a alguien es abrazarte a ti.

Y estos actos, tanto insultados y criticados en nuestra sociedad como grandes actos de amor, tienen grandes efectos positivos para todos.

Sólo una persona libre puede decir que no y puede rechazar sin sentirse culpable, sólo un adicto no sabe decir que no.

No hay actos más amorosos que decir la verdad al otro, no hay actos más amorosos que ser sincero con el otro, no hay acto más amoroso que respetar la esencia del otro en cuanto te permites mostrar tal y como eres y sientes, cuánto expresas con sinceridad tus deseos.

Decir no, rechazar al otro es hacer un gran favor a todos, sobre todo a quienes recibe este no.

Decir no es decir que aquí contigo no es su sitio, que aquí contigo no sería feliz porque tú tampoco lo serías, te amargarías y le darías lo que serías, infelicidad.

Decir no es decirle que le desees una vida de verdad y no de mentira.

Decir no es hacerle de maestro espiritual y ayudarle a entender que todo lo que necesita está en su interior y que si sufre, es que tiene un apego que debe trabajar para ser libre y feliz por sí mismo.

Que te digan que no, que te rechacen, que te hagan «sufrir» te hace muchos favores:

Que te digan que no, que te rechacen, que te haga «sufrir» te hace muchos favores:

-Evitar vivas una vida de mentira.

-Tú tampoco serás feliz, porque si el otro no lo es te acabará amargando a ti.

-Te permite que aprendas a que seas tú tu felicidad y no dependas de lo que haga el otro de su seno o de su no.

-Te permite que aprendas a ser libre por ti mismo.

-Si te dicen no y aprendes de éste no, te libera.

-Te permite vivir la libertad de tu maravillosa soledad en la que desde ella te enriquecerás y desde ella podrás iluminar al mundo.

-Te hace de maestro porque si padeces por alguien que te dice que no, que te rechaza , es que no lo has entendido aunque todo lo que necesitas está dentro de ti y que nadie te puede hacer sufrir.

-Aprendes a que sólo tú te haces sufrir y que si éste no, te hace sufrir es señal de que tienes mucho que aprender.

-Te está diciendo que estás pegado a lo que hacen los demás, te está diciendo que tienes dependencia, es que eres todavía un esclavo.

-Te permite que la vida te abra otras puertas donde si pueden ser tu sitio.

-Te permite entender realmente cómo funciona este mundo , te permite aceptar y entender que el real camino del éxito es fracasar a menudo, es recibir no a menudo, hasta que no entiendas que cada no recibido es un pequeño sí y que sólo la suma de palabras pequeñas si te harán el SI en mayúscula, no has entendido el valor de los nodos, del rechazo.

Te permite entender que un no, NO es un no, es un seno pequeño, es un seno a la libertad de lo que te dice que no, es un seno a tu valentía de saber que ya no te inmoviliza el miedo al no, es un seno a seguir tu camino, es un seno a no quedarte donde no está tu sitio, es un seno al que ya no sufres por uno no sino que son un estímulo a los seis que vendrán , es un seno en la vida, es un seno a ti

LA CREENCIA LIMITANTE DE QUE NO DEBES SER EGOISTA.

EGOISMO ES SIMPLEMENTE HONRARSE A UN MISMO. TE HAN HACER CREER QUE SER EGOISTA Y TE HACE SENTIR MALO Y CULPABLE

Honrarse a uno mismo (lo que la sociedad dice egoísmo) te permite y te motiva a buscar tu paz donde sea y te permite al mismo tiempo alejarte de dónde no es tu sitio sin culpa, ni otros frenos a la tuya autenticidad, sólo así puedes ser feliz y sólo siendo feliz es cuando puedes amar a los demás.

Si tú te honras a ti mismo sin caer en las trampas del victimismo, la culpa, la pena, la compasión y buscas realmente donde tu esencia florece y los demás hacen lo mismo, de esa cooperación es cuando salen cosas mágicas.

Sólo del fruto de quien se honra a sí mismo es de donde realmente se pueden crear relaciones realmente buenas.

El egoísmo que tanto critica a la sociedad es el que permite las mejores relaciones entre las personas.

Este honrarse a uno mismo permite a personas felices y la relación que se crea entre dos personas felices es una de las mejores relaciones posibles.

Pero fijémonos cómo su llegado aquí.

Es una relación de dos personas que son realmente felices porque se honran a sí mismas, porque buscan su felicidad donde esté, porque han dicho muchos nodos y han rechazado a muchos y que no han aceptado relacionarse con nadie hasta que han encontrado alguien con el que se sienten realmente llenas, pero no desde la necesidad ni el miedo, ni la carencia sino desde su más absoluto "egoísmo", desde su auténtica felicidad.

Ser "egoísta" te permitirá buscar la felicidad donde esté y no donde no esté y te permite ser feliz y siendo feliz es cuando puedes amar al otro porque hacer feliz al otro ya se ocupa el otro de hacerlo . Cuanto más "egoísta" seas y cuanto más egoísta quieras que sea el otro será más auténtico y más feliz y al serlo todavía hará más feliz al otro, al contrario de la culpa, no alejarse de dónde no eres feliz por pena por culpa sólo amarga la vida a todos.

¿Quieres hacer un favor a todos? seas lo más "egoísta" que puedas, cuanto más te honres, más feliz serás y cuanto más feliz seas mejor amarás.

LA CREENCIA LIMITANTE DE BUSCAR COMPLAURE

Nadie ha venido a este mundo a cumplir tus expectativas, sino sus propias.

Juzgar y criticar a alguien como egoísta porque piensa más en sí mismo que en ti, ¿es bastante egoísta no crees?

¿Dónde te deja a ti? ¿Qué dice de ti?

¿Cómo dejar de sufrir el sufrimiento emocional si no eres capaz de elegir creencias que sean buenas para ti?

Nadie ha venido a este mundo a cumplir tus expectativas sino las suyas propias y eso es muy sano, recomendable y que deberíamos potenciar en los demás pero sobre todo en TI.

Juzgar esto como egoísta y alejarte de esa persona, dice muy poco de tu estado mental, de tu apego, de tu dependencia, de tu moral, de tus creencias.
Juzgar esa conducta es poner fuera de ti, tu felicidad.

Que el otro sea feliz, esto es lo importante, y eso es lo que tú deberías potenciar, porque si lo potencias en el otro, es que también lo estás aplicando a TI.

Ya te tienes a ti para cuidar bien de ti, además si el otro no sabe tratarse bien, se sentirá mal, no será feliz, y si no lo es, tampoco lo serás tú al interaccionar con él, porque te habrás de relacionar con alguien amargado, con alguien que no sabe autogestionarse, con alguien que no sabe decir que no cuando quiere decir no, que no sabe rechazar a alguien, cuando ese alguien no puede nutrirlo y será una persona que se victimizará y te culpará de su sufrimiento a TI!

¿Tú quieres esto para ti?

Nada es más sano para ti que permitir al otro honrarse a él, permitir al otro respetar su esencia, sus necesidades.

Una persona sólo puede ser feliz si satisface sus necesidades y no las tuyas y eso es lo que deberías potenciar en ti y en el otro.

Somos terriblemente egocéntricos, somos el centro y la medida de la realidad, y si esta realidad nos beneficia, decimos que esta persona o hecho es bueno, y si nos perjudica, le juzgamos como malo y responsable de nuestro sufrimiento.

Deberíamos cambiar esta creencia de que tanto daño y sufrimiento causa y empezar a entender que es lo que nos conviene a todos.

La realidad es neutra, los hechos son objetivos pero en función de tu estado de ánimo, de tus creencias, de cómo las interpretas, de tus necesidades, de tus pensamientos, vas a crear una experiencia emocional en tu interior, y la moral hace que juzguemos esta realidad neutra, de acuerdo con lo que pensamos, de acuerdo nuestras creencias y»de lo que debería ser».

Y así es cuando juzgamos, nos perturbamos y sufrimos.

Todo el mundo debe honrarse a él antes que a nadie y esta conducta es noble, deseable y que deberíamos potenciar en los demás y sobre todo en TI.

Y a partir de esa creencia ya no hay personas egoístas sino personas sanas, buenas y felices.

Además juzgar a alguien también dice muy poco de ti y de tus creencias, por varios motivos:

-Todo el mundo lo hace lo mejor que sabe, en función de su evolución personal y recursos, y si no lo hace mejor, es porque no sabe más.

Si entendiéramos que en general nadie es malo, ni nadie quiere expresamente el sufrimiento de nadie y que lo único que existe es la ignorancia de no saber quién soy, de no saber que necesitas, no saber que es lo que conviene a la tu esencia, no saber lo que te nutra la inconsciencia de no querer saberlo, comprenderíamos mucho más a los demás ya nosotros mismos y juzgaríamos y culparíamos mucho menos.

-Debemos ser conscientes de que estamos absolutamente prefabricados y sufrimos porque nos basamos en unas creencias falsas y limitantes que nos hacen ver el mundo de una determinada forma y nos sentimos que no tenemos ningún control sobre nuestro estado de ánimo.

-Todos tenemos derecho a cometer errores, legitima ese derecho también para ti, también, y aprende a no ser tan severo ni con los demás ni contigo, aliviará mucho tu sufrimiento.

Comprender que los errores son básicos para aprender y evolucionar, entender que debemos desmoralizar el error, los errores son buenos, son necesarios y deberíamos comprenderlos y dejar de juzgarlos.

-Nadie puede hacerte daño sin tu consentimiento, sufrimos por ignorancia propia, nadie te ha hecho sufrir nunca.

Son estas creencias tan limitantes sobre el egoísmo, el error, el sufrimiento que cuando no nos beneficia algún hecho, te hace juzgar y condenar a los demás y al hacerlo sufrimos.

-La injusticia no existe, cada uno vive lo que necesita para aprender, generamos circunstancias para que aprendamos algo y con el tiempo lo agradeceremos.

-Te perturbas no por lo que pasa sino por cómo tú lo interpretas, y esa interpretación sólo depende de ti, y de tus creencias.

Cambiar injusticia por correspondencia es la solución.

Si alguien hace algo que te hace sufrir, estar atento.

Este sufrimiento te está avisando de que algo en ti deberías revisar.

¿No estás aceptando?

¿Qué creencia has aceptado sin cuestionártela?

¿Qué acción deberías hacer que no estás haciendo?

El problema no es que el otro sea un egoísta, que el otro sea una mala persona, el problema es cómo tú respondes a esta circunstancia. Esto se llama RESPONSABILIDAD (CAPACIDAD DE RESPONDER).

El otro no tiene ninguna influencia en tu sufrimiento, sólo es el medio que utiliza la vida para estimularte a aprender algo que todavía no sabes. El otro es un medio, es un espejo de lo que haces a los demás. ( Tú eres exigente con los demás porque debes estar mucho contigo, tú culpas a los demás porque te debes culpar mucho a ti )

Cuando comprendes que el egoísmo es bueno, cuando comprendes que el error es bueno, cuando comprendes que nadie debe satisfacer tus expectativas, cuando comprendes que el único responsable de tu sufrimiento eres tú, dejas de juzgar, dejas de sufrir y comienzas a entender a los demás y sobre todo a ti.

Comprendiendo todo esto, ya no te culpas tanto, ya no te exiges tanto, ya no renuncias a tus necesidades y te hará sufrir mucho menos.

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la CREENCIA LIMITANTE DE QUE NECESITAS DEPENDER DE ALGUIEN

Sufres porque estás pegado a algo.

Estamos apegados a la imagen que queremos tengan los demás de nosotros.

Tú cómo vives pegado a la opinión del otro o crees que tu felicidad depende de los demás te perturbes a ti mismo y sufres.

El camino es despegarte .

Es saber y aceptar cómo es la gente y cómo deberías ser tú, no deberías esperar nada de los demás ni culparte si los demás esperan algo de ti y tú les dices NO, ni de la realidad.

Todo está bien cómo es.

Si te desprecian, te ignoran, te rechazan o te dicen que NO, tú ya no te sientes agredido, no te sientes atacado ni ignorado ni rechazado, porque sabes que tu felicidad no depende de lo que hagan los demás porque no depende de ti lo que hagan o necesiten los demás.
De ti depende la actitud como te tomas esa circunstancia.
La felicidad depende de que no necesites la aprobación ajena, si renuncias a ella, te despegas y dejas de sufrir.

Todo está bien, todo está tal y como es, la realidad que tienes es la que necesitas para ser feliz.
Si aprendes a diferenciar entre querer y necesitar entenderás el juego de la vida.

Querer algo es desear lo que no tienes, y si no lo tienes, es que no lo necesitas para ser feliz.

Lo que quieres es lo que no necesitas y es la causa de tu sufrimiento.

Lo que necesitas es lo que ahora sí tienes, es lo que está a tu alcance, es tu realidad ahora.

Y eso precisamente eso, lo que sí tienes lo único que necesitas para ser feliz.

Observa en tu vida y lo que tienes es lo que necesitas para ser feliz, cuando quieras algo que no tienes empezarás a sufrir para que te pegas.

Desear está bien, pero no te aferres al resultado. Desea, si, intenta alcanzar tus metas, pero no las quieras ( no te pegues) , porque todo lo que necesitas para ser feliz, ya lo tienes, aquí y ahora en la realidad que si estás viviendo.

dejar de sufrir es el objetivo

Si somos capaces de dejar de sufrir, somos capaces de hacernos felices y sólo así podremos acompañar a los demás en su propio proceso.

Amar bien a alguien no es más que favorecer y potenciar su propia forma de ser feliz, te incluya o no a ti en su vida.

Si somos capaces de dejar de sufrir, seremos una luz que brilla y si brilla puede iluminar, amar es igual, por eso necesitas saber brillar tú antes de poder iluminar.

Si sufrimos, es señal de que no somos felices, es señal de que no nos honramos, es señal de que tengo que hacer algo que no estoy haciendo a fin de poder fluir conforme tu propia esencia.

Hazte estas preguntas:

¿Qué es lo que no estamos aceptando?
¿Qué creencias debemos revisar?
¿Qué actitudes debemos modificar?
¿De dónde debo alejarme? ¿A quién debo decir no?
¿Dónde debemos acercarnos? ¿Dónde tengo que ir a pesar del miedo al rechazo?

Esto es honrarnos .

Hasta ahora nos han dicho, nos lo hemos creído y lo hemos interiorizado como creencia propia de que era muy malo ser egoístas y ahora resulta que es lo mejor que podemos hacer por nuestra felicidad y lo mejor que podemos hacer por la felicidad de los demás. Ser egoístas ! (honrarnos a nosotros mismos)

Se tratar de hacer lo necesario para alinearte con tu esencia, con tus valores, con tu identidad única, y así poder encontrar la paz dentro de nosotros, ser felices.

Entender que decir no, rechazar a alguien no es ser egoísta sino honrarte a ti ya su vez haces un inmenso favor al otro.

Sólo si somos felices podremos querer bien, sólo si sabemos hacernos felices a nosotros sabremos hacer felices a los demás, porque ya no necesitaremos nada de nadie para estar en paz y nuestro amor no será dependiente sino liberador, seremos alas por el otro .

Y cuánto hablo de amar al otro estoy hablando de colaborar en el propio camino que el otro debe hacer por sí mismo y potenciarlo.

El sufrimiento es la señal inequívoca de que no nos honramos, que no estamos alineados con nuestra esencia,

El sufrimiento es la señal inequívoca de que somos incapaces de hacernos felices, es la señal inequívoca de que seremos incapaces de colaborar en la felicidad de nadie.

¿El sufrimiento es la señal inequívoca de que seremos incapaces de amar bien a nadie, porque si somos incapaces de hacernos a nosotros mismos felices, que podemos hacer por los demás?

Sufrir no es culpa de nadie, pero sólo es nuestra responsabilidad evitarlo.

Si sufres, ¿hazte estas preguntas?

¿Sabes quién eres? ¿Sabes que necesitas para honrarte a ti?

¿Vives en el presente o sigues pegado al pasado?

¿Vives en la culpa o en la responsabilidad?

¿Qué es lo que no estás aceptando?

¿Qué creencias debes revisar?

¿A quién debes decir que no y que estás diciendo que sí?

¿A quién debes rechazar y que no lo estás haciendo?

¿Qué debes hacer que por miedo no haces?

Y saben quiénes somos y que necesitamos, si actuamos en consecuencia, crearemos el entorno necesario para que la felicidad y la paz fluya en nosotros.

Para la sociedad buscar la felicidad es ser un egoísta, pero ahora tú sabes que sólo quien sabe hacerse feliz a uno mismo podrá amar bien a los demás. ¿Qué hay de egoísta en este hito?

Ahora sabes que decir no, rechazar a alguien, decirle que aquí contigo no es su sitio ni será feliz, es también amar, es también una manera que, mientras buscas tu felicidad ayudar a los demás a encontrar la suya.

Todo lo contrario de lo que creemos ¿verdad?

Si eres feliz te tratas bien a ti, sabes tratarte bien a ti, no se trata de que ames al otro porque eso es cosa del otro, lo que si estás honrando y amando son las relaciones que estás creando bajo éste nuevo paradigma.

Si sabes hacerte feliz, puedes amar sin apegos , porque tú eres feliz siempre sin necesitar nada del otro, ahora para ti amar es liberar, no es atrapar, es potenciar la esencia del otro sin apagar la tuya .

Ahora sabes que sólo quien es libre puede ser feliz, ahora sabes que todo es diferente a lo que pensabas.

Si no eres feliz , compartirás lo que tienes, amargura e infelicidad, tristeza, y eso es lo que el otro recibirá de ti.

Ahora ya sabes que sufres porque quieres, sufres porque no sabías que sólo depende de ti dejar de sufrir, ahora sabes que puedes aprender a dejar de sufrir si pones la humildad de aceptar que no sabes y el esfuerzo de querer aprender.

De ti depende, sólo de ti depende.

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MariCarme M. Moliné

Soy Psicóloga Clínica, especializada en las conductas en el ámbito de la pareja. Me ha fascinado siempre la psicología porque me ha fascinado la mente humana, y cómo la psicología es la ciencia de la conducta y la conducta siempre se puede mejorar y reaprender, la esperanza de mejorar la vida de las personas es una experiencia apasionante e irrepetible.

¡Gracias por tu confianza, espero haberte ayudado! Y si quieres seguir leyendo contenidos, aquí tienes otro post que también puede serte de utilidad.

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